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domingo, 9 de marzo de 2014

¿INFIERNO O MUERTE ETERNA PARA LOS MALVADOS?

LOS TESTIGOS DE JEHOVÁ se complacen en hablar de la Biblia con sus vecinos. ¿Tiene usted alguna duda sobre un tema bíblico? ¿Le llama la atención determinada práctica o creencia de los Testigos? Si así es, ¿por qué no les plantea el asunto la próxima vez que los vea? A ellos les encantará conversar con usted.

Para ver el desarrollo de una típica conversación con un testigo de Jehová, imaginémonos que un señor llamado Alejandro recibe en su casa a un Testigo de nombre Mauricio.

---¿Castigará Dios a los malvados?

Mauricio: Me alegro de volverle a ver, Alejandro.

Alejandro: Yo también.

Mauricio: Estuve pensando en algo que me dijo la última vez que hablamos.

Alejandro: ¿Ah, sí, qué fue?

Mauricio: Mencionó que le había sorprendido enterarse de que los testigos de Jehová no creemos en el fuego del infierno.

Alejandro: Sí, la verdad es que me sorprendió y, para ser sincero, me cuesta aceptar que no crean en ello.

Mauricio: Agradezco que me lo diga. Siempre me ha gustado saber cuál es el punto de vista de los demás. Como hay tantas opiniones diferentes sobre el tema del infierno, ¿le puedo preguntar cuál es la suya?

Alejandro: Bueno, yo siempre he creído que las personas realmente malas van al infierno cuando mueren y que allí son atormentadas para siempre.

Mauricio: Ese es un punto de vista muy común. Permítame que le pregunte, Alejandro, ¿opina así por algo malo que le sucedió?

Alejandro: Pues sí. Mi hermana fue asesinada hace cinco años.

Mauricio: Lo lamento muchísimo. Seguro que la extraña.

Alejandro: La verdad es que pienso en ella todos los días.

Mauricio: Entiendo. Hay quienes defienden la existencia del tormento del infierno porque han sufrido por culpa de personas malvadas. A fin de cuentas, las víctimas inocentes desean que quienes cometen crímenes paguen por ellos.

Alejandro: ¡Exactamente! Yo quiero que el hombre que asesinó a mi hermana pague por lo que le hizo a nuestra familia.

Mauricio: Desde luego, esos sentimientos son normales. La Biblia enseña que a Dios también le indignan los crímenes y promete castigar a quienes los cometen. Observe lo que dice aquí en Isaías 3:11: “¡Ay del inicuo!... Calamidad; ¡pues el tratamiento que con sus propias manos dispensó le será dispensado a él!”. Así que podemos estar seguros de que Dios sí castigará a este tipo de personas.

Alejandro: Pero ¿cómo va a hacerlo si, según ustedes, no hay infierno?

Mauricio: Esa es una muy buena pregunta. En pocas palabras, la respuesta es que Dios castiga con destrucción eterna. Analicemos lo que dice la Biblia en 2 Tesalonicenses 1: 9. ¿Le gustaría leer ese versículo?

Alejandro: Por supuesto. “Estos mismos sufrirán el castigo judicial de destrucción eterna de delante del Señor.”

Mauricio: Así que ahí lo tiene, Alejandro: Dios castiga con muerte eterna a quienes considera inicuos. Ellos no tienen posibilidad de volver a vivir en el futuro.

Alejandro: Sí, ya veo lo que dice el versículo, pero no me parece justo. Todo el mundo se muere. ¿No merecen ellos un castigo peor?
¿Qué sería lo justo?

Mauricio: Veo que usted es una persona que valora la justicia.

Alejandro: Sí, mucho.

Mauricio: Lo felicito. La verdad es que Dios creó a los seres humanos con un concepto innato del bien y del mal. Él también valora mucho la justicia. Pero cuando los líderes religiosos enseñan que Dios castiga a la gente en un infierno de fuego, lo que en realidad hacen es representar a Dios como alguien muy injusto.

Alejandro: ¿Qué quiere decir?

Mauricio: Bueno, permítame ponerle un ejemplo. ¿Conoce el relato bíblico de Adán y Eva?

Alejandro: Sí. Dios les dijo que no comieran del fruto de un árbol, pero desobedecieron.

Mauricio: Así es. ¿Por qué no lo leemos directamente de la Biblia? En Génesis 2:16, 17 dice: “También impuso Jehová Dios este mandato al hombre: ‘De todo árbol del jardín puedes comer hasta quedar satisfecho. Pero en cuanto al árbol del conocimiento de lo bueno y lo malo, no debes comer de él, porque en el día que comas de él, positivamente morirás’”. Como hemos visto, ¿qué dijo Dios que ocurriría si Adán comía del fruto prohibido?

Alejandro: Dijo que Adán moriría.

Mauricio: Exacto. Ahora piense: el pecado de Adán fue la causa de que todos los seres humanos naciéramos pecadores. * Y sin embargo, incluso en este caso, ¿dijo Dios que lo iba a atormentar en un infierno?

Alejandro: No.

Mauricio: Pero si Adán y Eva corrían peligro de ser atormentados para siempre, ¿no le parece que Dios debería habérselo advertido? ¿No habría sido eso lo justo y amoroso?

Alejandro: Yo diría que sí.

Mauricio: Piense también en lo que Dios les dijo a Adán y Eva después que pecaron. ¿Quiere leer Génesis 3: 19?

Alejandro: Sí, claro. “Con el sudor de tu rostro comerás pan hasta que vuelvas al suelo, porque de él fuiste tomado. Porque polvo eres y a polvo volverás.”

Mauricio: Gracias. Según dijo Dios, ¿a dónde iría Adán al morir?

Alejandro: Dijo que volvería al polvo del suelo.

Mauricio: Precisamente. Ahora bien, cuando decimos que alguien vuelve a un lugar, lo lógico es que haya estado allí antes, ¿verdad?

Alejandro: Por supuesto.

Mauricio: ¿Y dónde estaba Adán antes de que Dios lo creara?

Alejandro: No existía.

Mauricio: Así es. Y observará que en la sentencia divina no se hace mención del infierno. ¿Estaría bien que Dios le dijera a Adán que volvería al suelo del que había sido tomado si en realidad iba a condenarlo a sufrir tormento en un infierno?

Alejandro: No, eso no sería justo.
¿Colabora el Diablo con Dios?

Mauricio: Hay algo más que me gustaría analizar sobre la doctrina del infierno.

Alejandro: ¿De qué se trata?

Mauricio: Normalmente, ¿quién piensa la gente que está “a cargo” del infierno? ¿Quién se supone que castiga a las personas que van allí?

Alejandro: El Diablo.

Mauricio: Pero el Diablo es el peor enemigo de Dios, ¿verdad? Si Dios enviara a la gente mala a un infierno para ser atormentada por el Diablo, ¿no daría eso a entender que existe cierto grado de colaboración entre ambos?

Alejandro: ¡Fíjese! Nunca había pensado en eso.

Mauricio: Para poner un ejemplo, usted es padre, ¿no es cierto?

Alejandro: Sí, tengo un hijo que acaba de cumplir 15 años.

Mauricio: Imagínese que su hijo se volviera muy rebelde e hiciera un montón de cosas que a usted lo angustiaran. ¿Qué haría?

Alejandro: Trataría de corregirlo.

Mauricio: Y estoy seguro de que lo intentaría una y otra vez.

Alejandro: Por supuesto.

Mauricio: Digamos que a pesar de todos sus intentos, él rechaza lo que usted le dice. Llegará un momento en que tal vez piense que no tiene más remedio que castigarlo de algún modo.

Alejandro: Sí.

Mauricio: Pero ¿qué hay si descubriera que un hombre sin escrúpulos ha estado influyendo en su hijo, enseñándole ese tipo de conducta?

Alejandro: Me enojaría muchísimo con el hombre.

Mauricio: Ahora, dígame su opinión. Sabiendo que fue él quien puso a su hijo en contra suya, ¿le pediría usted precisamente a ese hombre que se encargara de castigar a su hijo?

Alejandro: Claro que no. No tendría ningún sentido.

Mauricio: ¿Tendría sentido, entonces, que Dios le pidiera a Satanás que castigue a las personas que el propio Satanás ha llevado por el mal camino?

Alejandro: Me parece que no.

Mauricio: Además, si Dios quisiera que los inicuos fueran atormentados, ¿por qué iba a prestarse el Diablo a cumplir la voluntad de Dios, siendo como es su archienemigo?

Alejandro: Nunca se me ocurrió verlo desde ese punto de vista.
Jehová acabará con toda la maldad

Mauricio: Pero usted puede estar seguro de que Dios sí tomará medidas contra los pecadores incorregibles. Si me permite, me gustaría mostrarle un último texto que aclara este punto. Se trata de Salmo 37: 9. ¿Le gustaría leerlo, por favor?

Alejandro: Sí, claro. “Los malhechores mismos serán cortados, pero los que esperan en Jehová son los que poseerán la tierra.”

Mauricio: Gracias. ¿Se fijó en qué les hará Dios a los malhechores?

Alejandro: Sí, dice que serán cortados.

Mauricio: Así es. En otras palabras, los destruirá permanentemente. Pero las personas buenas —“los que esperan en Jehová” — vivirán para siempre aquí en la Tierra. Por supuesto, es posible que ahora le surjan otras preguntas. Por ejemplo, ¿por qué no impide Dios de entrada que la gente haga cosas malas? Y si de verdad se propone castigar a los malvados, ¿por qué no lo ha hecho ya?

Alejandro: ¡Qué interesante!

Mauricio: Quizás pueda mostrarle las respuestas que da la Biblia la próxima vez que hablemos. *

Alejandro: De acuerdo. Me encantaría

Fuente(s):

◆ Sitio oficial de los Testigos de Jehová.(Gratuito)
http://www.jw.org

◆Artículo disponible también en formato de audio gratuitamente:
Atalaya Octubre 2012
http://jw.org/es/publicaciones/revistas/wp20121001/castiga-dios-a-la-gente-en-el-infierno/

domingo, 8 de enero de 2012

Gehena un lugar de tormento ardiente, ¿infierno?

¿Es el Gehena un lugar de tormento ardiente?

Temas relacionados:
  • ¿Arderán los malvados en el infierno?
  • ¿Acaba todo con la muerte?
En los Evangelios, Jesús previno a sus discípulos contra sufrir el juicio del Gehena. Obviamente quería que tomaran muy en serio esa advertencia. Pero ¿se refería a un infierno de tormento y castigo eterno? (Mateo 5:22.)


Publicado en La Atalaya  del 1 de abril de 2011
Copyright © 2012 Watch Tower Bible and Tract Society of Pennsylvania. All rights reserved.

Disponible gratuitamente en línea
http://wol.jw.org/es/wol/d/r4/lp-s/2011252
---
Informacion adicional

Mito 2: Las personas malas sufren tormento en el infierno
http://www.jw.org/es/publicaciones/revistas/wp20091101/mito-los-malos-sufren-en-el-infierno/

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¿Castiga Dios a la gente en el infierno?

http://www.jw.org/es/publicaciones/revistas/wp20121001/castiga-dios-a-la-gente-en-el-infierno/

lunes, 11 de abril de 2011

AL INFIERNO POR COMER CARNE LOS VIERNES O AHORA PERDONADOS

Los testigos de Jehová no se creen infalibles, sino que han ajustado su modo de pensar a medida que ha sido necesario. No obstante, al estudiar la Biblia, han aprendido las mismas creencias básicas de los primeros cristianos. Y no las han cambiado desde entonces.

La iglesia católica desde 1870 mantiene el dogma de la infalibilidad de el papa.

"Sostiene que el papa está preservado de cometer un error cuando él promulga, a la Iglesia, una enseñanza dogmática en temas de fe y moral bajo el rango de «solemne definición pontificia» o declaración ex cathedra. Como toda verdad de fe, ninguna discusión se permite dentro de la Iglesia católica y se debe acatar y obedecer incondicionalmente."

Sin embargo hoy no pueden predicar lo mismo que afirmaban en 1965. ¿Porqué?

Porque, aunque por muchos siglos los católicos se abstuvieron de comer carne los viernes, debido a una ley eclesiástica (aunque muchos sinceramente creyeron que era una ley del Dios Todopoderoso), desde 1966 eso fue cambiado.

Para mas detalles, vea:

Una publicación que tiene el imprimátur (aprobación) católica, declara:

“La Iglesia Católica dice que es un pecado MORTAL el que un católico coma carne los viernes a sabiendas y voluntariosamente, sin suficiente y grave razón que lo justifique.” Agrega: La “Iglesia dice que si un hombre muere en pecado mortal sin arrepentirse, va al INFIERNO.”—Radio Replies, Rumble y Carty (1938).

Los devotos evitaban cuidadosamente comer carne los viernes. Creían que la desobediencia podría resultar en ir a un infierno ardiente, por la eternidad....

En 1966, el papa Paulo VI cambió la norma... En un país tras otro los viernes de vigilia fueron casi eliminados : Francia, el Canadá, Italia, México, Estados Unidos, etc.

LA VERDAD: La Cuaresma es de origen pagano; Jesús no mandó guardarla.
=---Fuente(s):---

“Entonces podemos concluir razonablemente que Ireneo por el año 190 desconocía por completo un ayuno de cuarenta días relacionado con la Pascua florida. Hay que deducir lo mismo del lenguaje de Tertuliano solo unos cuantos años más tarde. . . . Y se observa el mismo silencio en todos los Padres prenicenos, aunque muchos tuvieron ocasión de mencionar tal institución apostólica si hubiera existido.”—The Catholic Encyclopedia (Nueva York, 1910), tomo IX, pág. 152.

FUENTES: La Biblia.

SITIO OFICIAL GRATUITO TESTIGOS DE JEHOVA
http://jw.org

AYUNO..¿ES PARA CRISTIANOS?

Infalibilidad pontificia, Wikipedia

The Two Babylons (Nueva York, 1957), por Alexander Hislop, págs. 104, 105.

 Informacion adicional:

“‘Debería saberse,’ dijo Casiano, el monje de Marsella, escribiendo en el siglo quinto, y contrastando la Iglesia primitiva con la Iglesia de su día, ‘que la observancia de la cuarentena no existía, mientras la perfección de esa iglesia primitiva permaneció inviolada.’ ¿De dónde, pues, vino esta observancia? La abstinencia de cuarenta días de la Cuaresma se copió directamente de los adoradores de la diosa babilonia. Todavía observan tal Cuaresma de cuarenta días, ‘en la primavera del año,’ los yezidis o paganos adoradores del Diablo de Kurdistán, quienes la han heredado de sus amos primitivos, los babilonios. Los mejicanos paganos celebraban una Cuaresma parecida de cuarenta días en la primavera, pues leemos de ellos en Humboldt, [Mexican Researches de Humboldt, tomo i, pág. 404] donde él hace el relato de celebraciones mejicanas: ‘Tres días después del equinoccio vernal. . . . empezaba un ayuno solemne de cuarenta días en honor del Sol.’ Tal Cuaresma de cuarenta días se observaba en Egipto, como podrá verse al consultar Egyptians por Wilkinson [tomo i, pág. 278]. Esta Cuaresma egipcia de cuarenta días, nos informa Landseer, en su Sabean Researches [pág. 112], se celebraba expresamente en conmemoración de Adonis u Osiris, el gran dios medianero. . . . Parece que entre los paganos esta Cuaresma era preliminar indispensable a la gran fiesta anual en conmemoración de la muerte y resurrección de Tamuz.”—The Two Babylons (Nueva York, 1957), por Alexander Hislop, págs. 104, 105.

http://ebookbrowse.com/las-dos-babilonias-alexander-hislop-esp-pdf-d64765316

------------Fuente(s):---

Se ha preguntado usted alguna vez si ...¿Exige Dios que ayunemos?

Tenga en cuenta que...

LA LEY que Dios dio mediante Moisés prescribía solamente un ayuno: el del Día de Expiación anual. Ese día, según la Ley, todos los israelitas estaban obligados a “afligir sus almas”, lo que se cree que equivalía a ayunar. (Levítico 16:29-31; 23:27; Salmo 35:13.) Sin embargo, no se trataba de una simple formalidad. La observancia del Día de Expiación hacía que los israelitas tomaran mayor conciencia de su estado pecaminoso y su necesidad de redención. Además, ayunaban ese día como expresión de dolor por sus pecados y de arrepentimiento ante Dios.


Si bien este era el único ayuno obligatorio bajo la Ley mosaica, los israelitas observaban otros más. (Éxodo 34:28; 1 Samuel 7:6; 2 Crónicas 20:3; Esdras 8:21; Ester 4:3, 16.) Entre estos figuraban ayunos voluntarios en señal de arrepentimiento. Jehová instó al pueblo descarriado de Judá: “Vuelvan a mí con todo su corazón, y con ayuno y con lloro y con plañido”. Mas no habrían de hacerlo con el fin de impresionar, pues Dios pasó a decir: “Rasguen su corazón, y no sus prendas de vestir”. (Joel 2:12-15.)

Con el tiempo, muchos israelitas ayunaban por pura apariencia. Jehová detestaba su ayuno insincero, y por esta razón preguntó a los israelitas hipócritas: “¿Debe el ayuno que yo escoja llegar a ser como este, como día en que el hombre terrestre se aflija el alma? ¿Para inclinar su cabeza justamente como un junco, y para que extienda mera tela de saco y cenizas como su lecho? ¿Es esto lo que tú llamas un ayuno y un día acepto a Jehová?”. (Isaías 58:5.) Se mandó a estos rebeldes que, en vez de hacer ostentación de su ayuno, produjeran obras dignas de arrepentimiento.

Algunos de los ayunos establecidos por los judíos recibieron la desaprobación divina desde el mismo principio. Por ejemplo, hubo un tiempo en que el pueblo de Judá ayunaba cuatro veces al año para conmemorar las calamidades relacionadas con el sitio y la desolación de Jerusalén en el siglo VII a.E.C. (2 Reyes 25:1-4, 8, 9, 22-26; Zacarías 8:19.) Después de que los judíos fueron liberados de la cautividad en Babilonia, Jehová dijo mediante el profeta Zacarías: “Cuando ustedes ayunaron [...], y esto por setenta años, ¿ayunaron realmente para mí, hasta para mí?”. Dios desaprobaba estos ayunos porque con ellos los judíos lamentaban los castigos que él mismo les había impuesto. Ayunaban debido a la calamidad que les había acaecido, no por los malos actos que la causaron. Una vez devueltos a su patria, era el momento de regocijarse en vez de lamentarse del pasado. (Zacarías 7:5.)

¿Está bien que los cristianos ayunen?

Aunque Jesucristo nunca impuso la práctica del ayuno a sus discípulos, él y sus seguidores ayunaban el Día de Expiación porque estaban bajo la Ley mosaica. Además, como él no condenó la costumbre de ayunar, algunos de sus discípulos observaron ayunos voluntarios en diversas ocasiones. (Hechos 13:2, 3; 14:23.) Sin embargo, jamás habrían de ‘desfigurarse el rostro para que a los hombres les pareciera que ayunaban’. (Mateo 6:16.) Semejante despliegue de piedad podría granjearles la admiración de los hombres y sus gestos de aprobación; pero tal presunción no es grata a Dios. (Mateo 6:17, 18.)

Jesús también mencionó que sus seguidores ayunarían cuando él muriera. Con ello no estaba instituyendo un ayuno ritual, sino, más bien, indicando cuál sería su reacción ante el profundo dolor que sentirían. Cuando resucitara, volvería a estar con ellos y ya no tendrían motivo para ayunar. (Lucas 5:34, 35.)

La Ley mosaica caducó cuando “Cristo fue ofrecido una vez para siempre para cargar con los pecados de muchos”. (Hebreos 9:24-28.) Con la abolición de la Ley, terminó también el mandato de ayunar el Día de Expiación. Así se eliminó el único ayuno obligatorio a que hace referencia la Biblia.

¿Y la cuaresma?

¿En qué se basa, entonces, la práctica de la cristiandad de ayunar durante la cuaresma? Tanto las iglesias católicas como las protestantes observan la cuaresma, si bien cada una a su manera. Algunas personas toman una única comida al día durante los cuarenta días anteriores a la Pascua de Resurrección; otras observan riguroso ayuno solamente el Miércoles de Ceniza y el Viernes Santo; y hay quienes consideran un requisito abstenerse de comer carne, pescado, huevos y productos lácteos.

Se cree que la cuaresma tiene su fundamento en los cuarenta días que Jesús ayunó después de su bautismo. ¿Instauró él en ese momento un rito de observación anual? En absoluto, como lo evidencia el hecho de que la Biblia no da testimonio de dicha práctica entre los primeros cristianos. La cuaresma se introdujo por primera vez en el siglo IV después de Cristo, y como muchas otras enseñanzas de la cristiandad, se tomó prestada de fuentes paganas.

Si la cuaresma quiere imitar el ayuno de Jesús en el desierto después de su bautismo, ¿por qué se celebra en las semanas previas a la Pascua, que es supuestamente el tiempo de su resurrección? Jesús no ayunó los días que antecedieron a su muerte. Los Evangelios muestran que él y sus discípulos visitaron varios hogares de Betania y comieron allí pocos días antes de que él muriera. Y él comió la cena pascual la noche anterior a su muerte. (Mateo 26:6, 7; Lucas 22:15; Juan 12:2.)

Podemos aprender algo del ayuno de Jesús después de su bautismo. Él emprendía un ministerio de vital importancia. Estaban en juego la vindicación de la soberanía de Jehová y el futuro de la entera raza humana. Era el momento de meditar profundamente e implorar la ayuda y dirección de Jehová. Jesús halló conveniente ayunar durante ese tiempo. Esto indica que el ayuno puede ser útil si se realiza por motivos correctos y en la ocasión propicia. (Compárese con Colosenses 2:20-23.)

--Cuando el ayuno puede ser provechoso

Analicemos algunas ocasiones en las que el adorador de Dios puede ayunar hoy día. Una persona que ha cometido un pecado quizás no quiera comer por algún tiempo. No lo hace para impresionar ni porque esté encolerizada debido a la disciplina que ha recibido; y, naturalmente, el ayuno de por sí no enmienda los asuntos con Dios. No obstante, quien de verdad está arrepentido siente un profundo dolor por haber herido a Jehová y, probablemente, a sus amigos y familiares. La angustia y la oración fervorosa para obtener el perdón pueden quitarle el apetito.

David, el rey de Israel, pasó por una experiencia semejante. Ante la perspectiva de perder el hijo que le había dado Bat-seba, se concentró únicamente en rogar a Jehová que le mostrara clemencia al niño. Durante el tiempo en que todas sus emociones y fuerzas estuvieron entregadas a la oración, David ayunó. Del mismo modo, puede que resulte poco apropiado tomar alimento cuando nos hallamos en ciertas situaciones de mucha tensión. (2 Samuel 12:15-17.)

También puede haber ocasiones en que una persona piadosa desee concentrarse en un asunto espiritual profundo. Quizás tenga que investigar en la Biblia y en las publicaciones cristianas, y necesite tiempo para meditar. En un período de estudio absorbente como ese, tal vez opte por no distraerse comiendo. (Compárese con Jeremías 36:8-10.)

La Biblia contiene ejemplos de siervos de Dios que ayunaron cuando tuvieron que tomar decisiones importantes. En tiempos de Nehemías, los judíos se vieron precisados a hacer un juramento a Jehová, el rompimiento del cual les acarrearía una maldición. Debían prometer que despedirían a sus esposas extranjeras y se mantendrían separados de las naciones vecinas. Antes de jurar, y durante la confesión de su culpa, toda la congregación ayunó. (Nehemías 9:1, 38; 10:29, 30.) Por consiguiente, el cristiano que deba tomar decisiones serias puede privarse de alimento por un corto período de tiempo.

Los cuerpos de ancianos de la congregación cristiana primitiva en ocasiones ayunaban cuando tenían que tomar decisiones. Hoy día, puede que los ancianos de congregación a quienes corresponda tomar determinaciones difíciles, como, por ejemplo, en casos judiciales, se abstengan de alimento mientras estudian el asunto.

Ayunar o no en determinadas circunstancias es una decisión personal. Nadie debe juzgar a otro al respecto. No queremos ‘parecer justos a los hombres’, ni tampoco conceder tal importancia al alimento que interfiera en el cumplimiento de los deberes importantes. (Mateo 23:28; Lucas 12:22, 23.) Y, como muestra la Biblia, Dios ni exige que ayunemos ni nos prohíbe que lo hagamos.


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EL AYUNO, ¿NOS ACERCA A DIOS?
http://wol.jw.org/es/wol/d/r4/lp-s/2009253?q=cuaresma&p=par

LA EUCARISTÍA la verdad tras el rito
http://wol.jw.org/es/wol/d/r4/lp-s/2008249?q=eucarist%C3%ADa&p=par


¿Qué ha pasado con el infierno?
http://wol.jw.org/es/wol/d/r4/lp-s/2002520?q=INFIERNO&p=par


Cuidado con las costumbres que desagradan a Dios
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Atalaya 1 marzo 2007

El punto de vista bíblico ¿Qué implica ser cristiano?
Atalaya Abril 2007

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¿CÓMO ADQUIRIR conocimiento de Dios?
Atalaya 15 octubre 2006

sábado, 2 de abril de 2011

INFIERNO (a)

INFIERNO, por lo general evoca la idea de un lugar de castigo donde se paga por los pecados cometidos.

La Biblia dice: “Por medio de un solo hombre el pecado entró en el mundo, y la muerte mediante el pecado, y así la muerte se extendió a todos los hombres porque todos habían pecado” Romanos 5:12

“El salario que el pecado paga es muerte” Romanos 6:23

Si el castigo por el pecado es la muerte, ¿qué le sucede al ser humano cuando muere?

-¿Hay vida después de la muerte?

¿Qué le sucede al espíritu en el momento de la muerte? Salmo 146:4
“Sale su espíritu, él vuelve a su suelo; en ese día de veras perecen sus pensamientos”.
Cuando la persona fallece, su espíritu impersonal no sigue existiendo en otro lugar como criatura espiritual. Más bien, “vuelve al Dios verdadero que lo dio” Eclesiastés 12:7. Esto significa que toda esperanza de vida futura depende por completo de Dios.

Entonces, ¿en qué condición se encuentran los muertos? Cuando Jehová pronunció sentencia contra Adán, le dijo: “Polvo eres y a polvo volverás” Génesis 3:19.

¿Dónde estaba Adán antes de que Dios lo formara del polvo de la tierra y le diera la vida? Sencillamente no existía. De modo que cuando murió, volvió a ese estado de inexistencia total. Eclesiastés 9:5, 10 indica claramente en qué condición se encuentran los muertos. Allí leemos: “Los muertos nada saben ... no hay obra, ni actividad mental, ni ciencia, ni sabiduría en el sepulcro, adonde te encaminas” (Ediciones Sigal). Según las Escrituras, la muerte es un estado de inexistencia. Los muertos no están conscientes, no piensan ni sienten.

-¿Es el tormento eterno, o el sepulcro común?

Puesto que los muertos no están conscientes, el infierno no puede ser un lugar abrasador de tormento donde las personas malvadas sufran después de la muerte. Entonces, ¿qué es el infierno? Para contestar esa pregunta, examinemos lo que le sucedió a Jesús cuando murió. El escritor bíblico Lucas cuenta al respecto: “Su alma no fue dejada en el infierno [Hades], ni su carne vio corrupción” (Hechos 2:31, Reina-Valera, 1909).* ¿Dónde estaba el infierno al que hasta Jesús fue? El apóstol Pablo escribió: “Les transmití... que Cristo murió por nuestros pecados según las Escrituras; y que fue enterrado, sí, que ha sido levantado al tercer día según las Escrituras” (1 Corintios 15:3, 4). Así pues, Jesús estuvo en el infierno —el sepulcro—, si bien no permaneció allí porque fue levantado o resucitado.

¿Pudiera ser el fuego del infierno un símbolo de destrucción absoluta? Las Escrituras hacen distinción entre el Hades, o infierno, y el fuego cuando dicen: “La muerte y el Hades fueron arrojados al lago de fuego”. El “lago” al que alude el texto es simbólico, ya que la muerte y el infierno (Hades) que se arrojan en él no pueden quemarse en sentido literal. “Esto [el lago de fuego] significa la muerte segunda”, es decir, una muerte sin esperanza de resurrección (Revelación [Apocalipsis] 20:14).

-El Gehena ardiente simboliza destrucción eterna

El lago de fuego tiene un sentido similar al del “Gehena [infierno, La Biblia de las Américas] de fuego” del que habló Jesús (Mateo 5:22; Marcos 9:47, 48). Se refiere al valle de Hinón, situado fuera de las murallas de Jerusalén. Jesús utilizó este valle como símbolo adecuado de destrucción eterna.

Al igual que el Gehena, el lago de fuego simboliza la aniquilación perpetua.

-¡Se vacía el infierno!

Revelación 20:13 dice: “El mar entregó los muertos que había en él, y la muerte y el Hades entregaron los muertos que había en ellos”.
Como prometió Jesús, “viene la hora en que todos los que están en las tumbas conmemorativas oirán su voz [la de Jesús] y saldrán” (Juan 5:28, 29). (Lucas 23:43; Hechos 24:15).

En el nuevo mundo de Dios, los seres humanos resucitados que cumplan con Sus justas leyes no volverán a morir jamás Isaías 25:8. Jehová “limpiará toda lágrima de sus ojos, y la muerte no será más, ni existirá ya más lamento ni clamor ni dolor”. De hecho, ‘las cosas anteriores habrán pasado’ (Revelación 21:4). ¡Qué dicha les espera a los que están en el infierno, o “las tumbas conmemorativas”! Sin duda, esto es razón suficiente para que adquiramos más conocimiento de Jehová Dios y su Hijo, Jesucristo (Juan 17:3).
Notas:
- En la revisión de 1909 de la Reina-Valera, el término griego hái•dēs (Hades) se traduce “infierno” o “infiernos” las diez veces que aparece en las Escrituras Griegas Cristianas. En Lucas 16:19-31 se mencionan tormentos, pero todo el pasaje tiene un sentido simbólico. Véase el libro "El hombre más grande de todos los tiempos” de los testigos de Jehová.
-El término hebreo sche’óhl (Seol) aparece sesenta y cinco veces en las Escrituras Hebreas. En la revisión de 1909 de la Reina-Valera se traduce “infierno”, “sepulcro”, “sepultura”, “abismo”, “profundo”, “huesa”, “fosa” y “hoyo”.

---
La Biblia

◆ Sitio oficial de los Testigos de Jehová.(Gratuito)
http://www.jw.org


¿Donde estan los muertos?
 http://www.jw.org/es/publicaciones/libros/Ense%C3%B1a/D%C3%B3nde-est%C3%A1n-los-muertos/

¿Es esto lo que Dios quería?

http://www.jw.org/es/publicaciones/libros/Ense%C3%B1a/Es-esto-lo-que-Dios-quer%C3%ADa/


QUE DICE LA BIBLIA SOBRE EL INFIERNO:
http://www.jw.org/es/publicaciones/revistas/wp20121001/castiga-dios-a-la-gente-en-el-infierno/


http://infierno-no.blogspot.com/


INFIERNO, CONCEPTOS MODERNOS, PARABOLA DEL RICO Y LÁZARO
http://es.answers.yahoo.com/question/index?qid=20081027044348AANnyEc



http://es.answers.yahoo.com/question/index?qid=20100416125437AAhGagX

domingo, 28 de febrero de 2010

LAGO DE FUEGO, ¿QUE HAY DESPUÉS?

Siempre es bueno leer el contexto.

Apocalipsis 20:13-15
Reina-Valera Antigua (RVA)

"13 Y el mar dió los muertos que estaban en él; y la muerte y el infierno dieron los muertos que estaban en ellos; y fué hecho juicio de cada uno según sus obras.

14 Y el infierno y la muerte fueron lanzados en el lago de fuego. Esta es la muerte segunda.

15 Y el que no fué hallado escrito en el libro de la vida, fué lanzado en el lago de fuego."

Reina-Valera Antigua (RVA) Public Domain


¿Pudiera ser el fuego del infierno un símbolo de destrucción absoluta? Las Escrituras hacen distinción entre el Hades, o infierno, y el fuego cuando dicen:

<<<“La muerte y el Hades fueron arrojados al lago de fuego”.>>>

El “lago” al que alude el texto es simbólico, ya que la muerte y el infierno (Hades) que se arrojan en él no pueden quemarse en sentido literal. “Esto [el lago de fuego] significa la muerte segunda”, es decir, una muerte sin esperanza de resurrección (Revelación [Apocalipsis] 20:14).


GEHENA ARDIENTE SIMBOLIZA DESTRUCCION ETERNA


El lago de fuego tiene un sentido similar al del “Gehena [infierno, La Biblia de las Américas] de fuego” del que habló Jesús (Mateo 5:22; Marcos 9:47, 48). La palabra Gehena aparece doce veces en las Escrituras Griegas Cristianas y se refiere al valle de Hinón, situado fuera de las murallas de Jerusalén. Cuando Jesús estaba en la Tierra, este valle se empleaba como vertedero de basura “donde se echaban los cadáveres de los delincuentes, los animales muertos y toda clase de inmundicias” (Smith’s Dictionary of the Bible). A fin de eliminar los desperdicios se mantenía el fuego siempre encendido añadiéndole azufre. De modo que Jesús utilizó este valle como símbolo adecuado de destrucción eterna.

Al igual que el Gehena, el lago de fuego simboliza la aniquilación perpetua. El que la muerte y el Hades sean “arrojados” en él significa que serán eliminados cuando la humanidad quede libre del pecado y de la condena a muerte. Quienes pequen deliberadamente y no se arrepientan tendrán su “porción” en dicho lago, es decir, serán aniquilados para siempre (Revelación 21:8). Por otro lado, las personas que se encuentran en el infierno —el sepulcro común de la humanidad— y en la memoria de Dios tienen un maravilloso porvenir.


¡Se vacía el infierno!


Revelación 20:13 dice: <<<“El mar entregó los muertos que había en él, y la muerte y el Hades entregaron los muertos que había en ellos”>>>.

Así es, el infierno bíblico quedará vacío. Como prometió Jesús, “viene la hora en que todos los que están en las tumbas conmemorativas oirán su voz [la de Jesús] y saldrán” (Juan 5:28, 29). Aunque hayan desaparecido completamente, millones de personas que están en la memoria de Jehová Dios resucitarán en un paraíso restaurado en la Tierra (Lucas 23:43; Hechos 24:15).


En el nuevo mundo de Dios, los seres humanos resucitados que cumplan con Sus justas leyes no volverán a morir jamás (Isaías 25:8). Jehová “limpiará toda lágrima de sus ojos, y la muerte no será más, ni existirá ya más lamento ni clamor ni dolor”. De hecho, “[l]as cosas anteriores ha[brá]n pasado” (Revelación 21:4). ¡Qué dicha les espera a los que están en el infierno, o “las tumbas conmemorativas”! Sin duda, esto es razón suficiente para que adquiramos más conocimiento de Jehová Dios y su Hijo, Jesucristo (Juan 17:3).

‘Los que están en las tumbas conmemorativas saldrán’

* En la revisión de 1909 de la Reina-Valera, el término griego hái•dēs (Hades) se traduce “infierno” o “infiernos” las diez veces que aparece en las Escrituras Griegas Cristianas. En Lucas 16:19-31 se mencionan tormentos, pero todo el pasaje tiene un sentido simbólico. Véase el capítulo 88 del libro" El hombre más grande de todos los tiempos, editado por los testigos de Jehová."

# El término hebreo sche’óhl (Seol) aparece sesenta y cinco veces en las Escrituras Hebreas. En la revisión de 1909 de la Reina-Valera se traduce “infierno”, “sepulcro”, “sepultura”, “abismo”, “profundo”, “huesa”, “fosa” y “hoyo”.
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Al fin de mil años de gobierno del Reino de Dios sobre la humanidad, no habrá ya mas muerte, lamento, dolor, ni temor, las cosas anteriores habrán pasado porque Dios hizo nuevas todas las cosas .

Los rebeldes irrecuperables que no han aceptado el rescate de Cristo entonces, recibiran juicio desde el cielo, no or mano humana.

Apocalipsis 21:3-8

"3 Y oí una gran voz del cielo que decía: He aquí el tabernáculo de Dios con los hombres, y morará con ellos; y ellos serán su pueblo, y el mismo Dios será su Dios con ellos.

4 Y limpiará Dios toda lágrima de los ojos de ellos; y la muerte no será más; y no habrá más llanto, ni clamor, ni dolor: porque las primeras cosas son pasadas.

5 Y el que estaba sentado en el trono dijo: He aquí, yo hago nuevas todas las cosas. Y me dijo: Escribe; porque estas palabras son fieles y verdaderas.

6 Y díjome: Hecho es. Yo soy Alpha y Omega, el principio y el fin. Al que tuviere sed, yo le daré de la fuente del agua de vida gratuitamente.

7 El que venciere, poseerá todas las cosas; y yo seré su Dios, y él será mi hijo.

8 Mas á los temerosos é incrédulos, á los abominables y homicidas, á los fornicarios y hechiceros, y á los idólatras, y á todos los mentirosos, su parte será en el lago ardiendo con fuego y azufre, que es la muerte segunda."

http://www.biblegateway.com/passage/?search=APOCALIPSIS%2021:3-8&version=RVA;NVI;CST;BLS;LBLA

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Apocalipsis 22:1-2

1DESPUÉS me mostró un río limpio de agua de vida, resplandeciente como cristal, que salía del trono de Dios y del Cordero.

2En el medio de la plaza de ella, y de la una y de la otra parte del río, estaba el árbol de la vida, que lleva doce frutos, dando cada mes su fruto: y las hojas del árbol eran para la sanidad de las naciones."

Dice Génesis que en el Edén había un árbol de vida.
Aqui vemos muchos árboles de vida para sanidad o curación de gente de todas las naciones.

Adán perdió el derecho de comer de ese árbol de vida y vivir para siempre.

Hay múchos árboles de vida en el futuro.

La Biblia

Publicado en La Atalaya del 15 de julio de 2002
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SITIO OFICIAL DE INVESTIGACIÓN BÍBLICA

Mito 2: Las personas malas sufren tormento en el infierno
http://www.jw.org/es/publicaciones/revistas/wp20091101/mito-los-malos-sufren-en-el-infierno/ 

¿Qué ha pasado con el infierno?
http://wol.jw.org/es/wol/d/r4/lp-s/2002520

¿Qué es realmente el infierno?
http://wol.jw.org/es/wol/d/r4/lp-s/2002521

domingo, 8 de noviembre de 2009

¿DONDE ESTAN LOS MUERTOS?

¿Que enseña realmente la Biblia? DISPONIBLE EN LÍNEA EN
http://www.jw.org/es/publicaciones/libros/Ense%C3%B1a/D%C3%B3nde-est%C3%A1n-los-muertos/

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-¿Dónde están los muertos?

-¿Qué nos sucede al morir? 
- ¿Por qué morimos?
 

¿Nos serviría de consuelo aprender la verdad sobre la muerte?


ESTAS preguntas, que la gente se ha hecho por miles de años, son fundamentales. Y las respuestas nos interesan a todos, sin importar quiénes seamos ni dónde vivamos.



2

En el capítulo anterior vimos que el rescate —el sacrificio de Jesucristo— abrió el camino para que podamos vivir eternamente. También vimos que la Biblia promete que “la muerte no será más” (Revelación [Apocalipsis] 21:4). Pero mientras llega ese día, todos morimos. Como dijo el sabio rey Salomón, “los vivos tienen conciencia de que morirán” (Eclesiastés 9:5). Intentamos vivir lo máximo posible, pero seguimos preguntándonos qué nos sucederá al morir.



3

Cuando nos toca llorar la pérdida de seres amados, quizá pensemos: “¿Qué ha pasado con ellos? ¿Están sufriendo? ¿Nos cuidan de algún modo? ¿Podemos ayudarlos? ¿Los volveremos a ver?”. Las religiones del mundo ofrecen distintas respuestas. Algunas enseñan que los buenos van al cielo, y los malos a un lugar de tormento. Otras dicen que pasamos al reino de los espíritus para estar con nuestros antepasados. Y hay religiones que afirman que entramos en el mundo de los muertos para ser juzgados y después nos reencarnamos, es decir, volvemos a nacer en otro cuerpo.



4

Esas creencias comparten una idea básica: que una parte de nosotros sigue viviendo cuando el cuerpo muere. Casi todas las religiones, tanto del pasado como del presente, afirman que, de una u otra forma, continuamos viviendo para siempre y conservamos la capacidad de ver, oír y pensar. Pero ¿cómo puede ser eso posible? Los sentidos, lo mismo que el pensamiento, dependen del cerebro, el cual deja de funcionar cuando fallecemos. Nuestros recuerdos, sentimientos y sensaciones no se mantienen vivos por sí solos de algún modo misterioso. Es imposible que lo hagan, pues dejan de existir cuando el cerebro se destruye.



-¿QUÉ SUCEDE REALMENTE AL MORIR?



¿Adónde se fue la llama?



5

Lo que sucede cuando fallecemos no es ningún misterio para Jehová, el Creador del cerebro. Él conoce la verdad, y en su Palabra, la Biblia, explica en qué estado se encuentran los difuntos. Allí se enseña con toda claridad este hecho: cuando una persona muere, deja de existir. La muerte es lo contrario de la vida, de modo que los muertos no ven ni oyen ni piensan. Ni una sola parte de nosotros sigue viviendo cuando muere el cuerpo. En efecto, no poseemos un alma o espíritu inmortal.*



6

Después de afirmar que los vivos saben que morirán, Salomón escribió que “los muertos [...] no tienen conciencia de nada en absoluto”. Entonces amplió esa verdad fundamental al decir que no pueden amar ni odiar y que “no hay trabajo ni formación de proyectos ni conocimiento ni sabiduría en el [sepulcro]” (Eclesiastés 9:5, 6, 10). De igual modo, Salmo 146:4 dice que cuando alguien muere, “perecen sus pensamientos”; en efecto, se acaban por completo. Lo cierto es que somos mortales y no seguimos viviendo después de la muerte del cuerpo. Nuestra vida es como la llama de una vela. Cuando se apaga, no va a ningún sitio, sino que sencillamente deja de existir.



--LO QUE DIJO JESÚS SOBRE LA MUERTE



7

Refiriéndose a un amigo suyo que había fallecido, Jesucristo mencionó el estado en que se encuentran los muertos. Primero dijo a sus discípulos: “Nuestro amigo Lázaro está descansando”. Ellos entendieron que estaba durmiendo, recuperándose de una enfermedad. Pero se equivocaban, pues Jesús les aclaró a continuación: “Lázaro ha muerto” (Juan 11:11-14). Observe que Jesús comparó la muerte a descansar y dormir. Su amigo no estaba ni en el cielo ni en un infierno ardiente. No se había reunido con los ángeles ni con sus antepasados, ni tampoco había vuelto a nacer como una persona distinta. Descansaba en la muerte, como si durmiera profundamente, pero sin soñar. Otros textos bíblicos también dicen que estar muerto es comparable a estar dormido. Por ejemplo, cuando mataron a pedradas al discípulo Esteban, la Biblia dice que “se durmió” (Hechos 7:60). De la misma forma, el apóstol Pablo escribió que algunas personas de su día se habían “dormido” en la muerte (1 Corintios 15:6).

Jehová hizo a los seres humanos para que vivieran eternamente en la Tierra

8

¿Era el propósito de Dios que la gente muriera? Ni mucho menos. Jehová hizo al hombre para vivir eternamente en la Tierra. Como ya hemos aprendido en este libro, Dios colocó a nuestros primeros padres en un hermoso paraíso y los bendijo con salud perfecta. Sin duda quería lo mejor para ellos. ¿Acaso hay algún padre amoroso que desee que sus hijos pasen por los dolores de la vejez y la muerte? ¡Claro que no! Pues bien, Jehová amaba a sus hijos y deseaba que fueran felices en la Tierra para siempre. De hecho, la Biblia dice que Dios ha puesto “el tiempo indefinido [...] en el corazón” de los seres humanos (Eclesiastés 3:11). Así es, nos ha creado con el deseo de vivir para siempre, y ha abierto el camino para que ese deseo se haga realidad.



--¿POR QUÉ MORIMOS?



9

Entonces, ¿por qué morimos? Para hallar la respuesta tenemos que examinar lo que ocurrió cuando solo había un hombre y una mujer en la Tierra. La Biblia explica: “Jehová Dios hizo crecer del suelo todo árbol deseable a la vista de uno y bueno para alimento” (Génesis 2:9). Sin embargo, había una restricción. Dios le dijo a Adán: “De todo árbol del jardín puedes comer hasta quedar satisfecho. Pero en cuanto al árbol del conocimiento de lo bueno y lo malo, no debes comer de él, porque en el día que comas de él, positivamente morirás” (Génesis 2:16, 17). No era un mandato difícil de cumplir, pues había muchos otros árboles de los que Adán y Eva podían comer. Pero se les dio una oportunidad especial de demostrar su gratitud a Dios, quien les había dado todo, lo que incluía la vida perfecta. Al obedecer, también demostrarían que respetaban la autoridad de su Padre celestial y que deseaban recibir sus amorosas instrucciones.



10

Por desgracia, nuestros primeros padres eligieron desobedecer a Jehová. Hablando mediante una serpiente, Satanás le preguntó a Eva: “¿[De verdad] Dios ha dicho que ustedes no deben comer de todo árbol del jardín?”. Ella le respondió: “Del fruto de los árboles del jardín podemos comer. Pero en cuanto a comer del fruto del árbol que está en medio del jardín, Dios ha dicho: ‘No deben comer de él, no, no deben tocarlo para que no mueran’” (Génesis 3:1-3).



11

“No morirán —dijo Satanás—. Porque Dios sabe que en el mismo día que coman de él tendrán que abrírseles los ojos y tendrán que ser como Dios, conociendo lo bueno y lo malo.” (Génesis 3:4, 5.) El Diablo quería hacer creer a Eva que a ella le convenía comer del fruto prohibido. Según le dijo, así podría decidir por sí misma lo que estaba bien y lo que estaba mal; en otras palabras, podría hacer lo que quisiera. Satanás también acusó a Jehová de haber mentido sobre lo que pasaría si comían del fruto. Eva creyó lo que dijo el Diablo, así que tomó el fruto y lo probó. Luego le dio a su esposo, quien también comió. No es que les faltara conocimiento. Ellos sabían perfectamente que estaban haciendo lo que Dios les había prohibido. Al comer del fruto, desobedecieron a sabiendas un mandato sencillo y razonable. De este modo, despreciaron a su Padre celestial y su autoridad. ¡Qué imperdonable falta de respeto a su amoroso Creador!



12

Imagínese que un hijo que usted ha criado y cuidado le desobedece y demuestra que no le tiene el menor respeto ni amor. ¿Verdad que le dolería mucho? Pues piense en cuánto debió dolerle a Jehová que Adán y Eva se pusieran en contra de él.





Adán fue formado del polvo y al polvo volvió



13

Adán y Eva habían desobedecido a Jehová, y no había ninguna razón para que los mantuviera vivos eternamente. Por ello, terminaron muriendo, tal como él les había advertido. Dejaron de existir. Así pues, no pasaron a vivir como espíritus en alguna otra parte. Así lo indican las palabras que Jehová dirigió al primer hombre tras pedirle cuentas por su desobediencia: “[Volverás] al suelo, porque de él fuiste tomado. Porque polvo eres y a polvo volverás” (Génesis 3:19). Dios había hecho a Adán del polvo del suelo (Génesis 2:7). Antes de eso, Adán no existía. Por lo tanto, cuando Jehová le indicó que volvería al polvo, le estaba diciendo que regresaría a ese mismo estado de inexistencia. Al igual que el polvo del que fue hecho, Adán no tendría vida.



14

Adán y Eva habrían podido estar vivos hoy, pero murieron porque decidieron desobedecer a Dios y, por lo tanto, pecaron. La razón por la que todos nosotros morimos es que somos descendientes de Adán, quien nos pasó el pecado y la muerte (Romanos 5:12). Ese pecado es como una terrible enfermedad hereditaria de la que nadie se libra. Su resultado, la muerte, no es un amigo o una bendición, sino todo lo contrario: es un enemigo o una maldición (1 Corintios 15:26). ¡Qué agradecidos podemos estar de que Jehová proporcionara el rescate para liberarnos de este cruel enemigo!

----fuentes:

¿CÓMO LE BENEFICIA CONOCER LA VERDAD SOBRE LA MUERTE?

15 Es todo un consuelo saber lo que enseña la Biblia sobre el estado en que se encuentran los muertos. Como hemos visto, no sufren ni sienten dolor. No hay que tenerles miedo, pues no pueden hacernos daño. No necesitan nuestra ayuda ni tampoco tienen la capacidad de ayudarnos. Ni ellos pueden hablar con nosotros ni nosotros con ellos. Hay muchos líderes religiosos que aseguran que pueden ayudar a los difuntos, y la gente, creyendo esa falsedad, les da dinero. Pero conocer la verdad impide que nos engañen con esas mentiras.



16 ¿Acepta su religión lo que dice la Biblia sobre los difuntos? La mayoría de las religiones no lo hacen. ¿Por qué? Porque Satanás ha influido en sus enseñanzas. Él utiliza la religión falsa para hacer creer a las personas que, después de morir, seguirán viviendo como espíritus en otro lugar. Además, combina esta mentira con otras para alejar de Jehová Dios a los seres humanos. ¿De qué manera?



17 Como ya vimos, algunas religiones enseñan que los malos sufrirán eternamente en las llamas del infierno. Esta creencia insulta a Jehová, pues él es un Dios de amor y nunca atormentaría a nadie de esa manera (1 Juan 4:8). ¿Qué pensaría usted de un hombre que castigara a su hijo metiéndole las manos en el fuego por haberle desobedecido? ¿Sentiría respeto por él? ¿Desearía conocerlo siquiera? Desde luego que no. Seguro que lo consideraría un individuo muy cruel. Pues bien, eso es lo que Satanás quiere hacernos creer: que Jehová tortura a muchas personas con fuego por toda la eternidad, durante millones y millones de años.



18 Satanás también usa a algunas religiones para enseñar que los difuntos se convierten en espíritus a los que los vivos deben respetar y honrar. Según esta creencia, esos espíritus pueden ser amigos poderosos o enemigos terribles. Creyendo esta mentira, muchas personas los temen, los honran y les rinden culto. La Biblia, en cambio, enseña que los muertos están durmiendo y que solo debemos adorar al Dios verdadero, Jehová, quien nos ha creado y nos ha dado todo (Revelación 4:11).



19 Cuando conocemos la verdad sobre los muertos, ya no nos engañan las mentiras religiosas. Además, entendemos mejor otras enseñanzas de la Biblia, como por ejemplo, la promesa de vivir eternamente en el Paraíso. Esta esperanza se vuelve muy real para nosotros cuando aprendemos que los difuntos no van a vivir como espíritus a otra parte.

20 Hace muchos siglos, el fiel Job hizo esta pregunta: “Si un hombre [...] muere, ¿puede volver a vivir?” (Job 14:14). En otras palabras, ¿es posible devolver la vida a quienes duermen en la muerte? La respuesta que da la Biblia es muy consoladora.

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PARÁBOLA DEL HOMBRE RICO Y LÁZARO:




Lucas capítulo 16, versos 19 al 31 no puede contradecir los pasajes anteriores a saber: (Biblias: Val=Valera; Católicas, Scío de San Miguel, TA=Torres Amat)






Ecl. 9:5, 10 “Los vivos están conscientes de que morirán; pero en cuanto a los muertos, ellos no están conscientes de nada en absoluto . . . Todo lo que tu mano halle que hacer, hazlo con tu mismísimo poder, porque no hay trabajo ni formación de proyectos ni conocimiento ni sabiduría en el Seol [“sepulcro,” Val; Scío; TA; “infierno,” Dy], el lugar adonde estás yendo.”


Sal. 146:4 “Sale su espíritu, él vuelve a su suelo; en ese día de veras perecen sus pensamientos.”


El alma misma está muerta


Eze. 18:4, 20 “El alma que esté pecando... ella misma morirá. El alma que esté pecando... esa misma morirá.”


Mat. 26:36, 38 “Jesús . . . les dijo: ‘Mi alma está hondamente contristada, hasta la muerte.’




Los rectos igual que los inicuos van al llamado "infierno"


Sal. 16:10 “No dejarás mi alma en el Seol [“sepulcro,” Val; y en Sal. 15:10, “infierno,” Scío; “sepulcro,” TA]. No permitirás que tu leal vea el hoyo.”


Gén. 37:34, 35 “Jacob . . . siguió rehusando recibir consuelo y diciendo: ‘¡Porque en duelo bajaré a donde mi hijo, al Seol [“hasta la sepultura,” Val; “sepulcro,” Scío; TA; “infierno,” Dy]!’”


Job 14:13 “¡Oh que en el Seol [“sepulcro,” Val; TA; “infierno,” Scío] me ocultases, que me mantuvieses secreto hasta que tu cólera se volviera atrás, que me fijaras un límite de tiempo y te acordaras de mí!”


Sal. 9:17 “Los inicuos se volverán al Seol [“infierno,” Val; Scío y TA en el v. 18], aun todas las naciones que se olvidan de Dios.”


Existe esperanza para los que están en el infierno; liberación es posible


Hech. 2:31, 32 “Vio de antemano y habló respecto a la resurrección del Cristo, que ni fue abandonado en el Hades [“infierno,” Val; “sepulcro,” Scío; TA] ni su carne vio corrupción. A este Jesús lo resucitó Dios, del cual hecho todos nosotros somos testigos.”


Rev. 1:18 “Llegué a estar muerto, pero, ¡mira! vivo para siempre jamás, y tengo las llaves de la muerte y del Hades [“infierno,” Val; Scío; TA].”


El relato del hombre rico y Lázaro es una parábola o ilustración.


Jesús aquí representa mediante el rico a los líderes religiosos judíos, lo cual incluiría no solo a los fariseos y a los escribas, sino también a los saduceos y a los sacerdotes principales. Estos son ricos en privilegios y oportunidades espirituales, y se comportan como el rico de la ilustración. El que estén vestidos de púrpura real representa su posición favorecida, y el lino blanco es ilustración de que se consideran a sí mismos justos.


Sin embargo, los de la clase representada por Lázaro están hambrientos y sedientos de alimentación espiritual, y por eso están a la puerta, procurando recibir cualesquiera míseras porciones de alimento espiritual que caigan de la mesa del rico.


Puesto que el rico y Lázaro no son personas literales, sino que simbolizan a clases de personas, lógicamente la muerte de ellos es simbólica también.


. El contexto, que se encuentra en Lucas 16:14, 15, muestra que los fariseos, amadores del dinero, estaban escuchando y hacían gestos de desprecio. Pero Jesús les dijo: “Ustedes son aquellos que se declaran a sí mismos justos delante de los hombres, pero Dios conoce sus corazones; porque lo que entre los hombres es encumbrado, cosa repugnante es a la vista de Dios”.
El atavío de “púrpura y lino” que llevaba puesto el hombre rico era propio de príncipes, nobles y sacerdotes (Est 8:15; Gé 41:42; Éx 28:4, 5), y era muy costoso. El Hades, lugar al que fue el hombre rico, es el sepulcro común de la humanidad. Las palabras de Revelación 20:14 demuestran que el Hades mencionado en la parábola no podía ser un lugar de fuego ardiente, pues allí dice que la muerte y el Hades fueron arrojados al “lago de fuego”. Tanto la muerte del hombre rico como su estancia en el Hades tienen un sentido figurado, y así, en sentido figurado, es como se habla muchas veces de la muerte en las Escrituras. (Lu 9:60; Col 2:13; 1Ti 5:6.) Por consiguiente, el hombre rico experimentó tormento mientras se hallaba en una condición de muerte figurativa, porque de hecho estaba vivo en carne y hueso. El fuego se utiliza en la Palabra de Dios como símbolo de sus mensajes de juicio ardientes (Jer 5:14; 23:29), por lo que la obra de sus profetas al proclamar dichos juicios ‘atormentó’ a los opositores de Dios y de sus siervos. (Rev 11:7, 10.)
El nombre Lázaro es una forma helenizada de su correspondiente hebreo, Eleazar, que significa “Dios Ha Ayudado”. Al parecer, los perros que lamían sus úlceras eran perros que deambulaban por las callejuelas de la ciudad y a los que se consideraba inmundos. El que Lázaro estuviese en la posición del seno de Abrahán indicaba que se hallaba en una posición favorecida (compárese con Jn 1:18), pues esta figura metafórica se toma de la costumbre de reclinarse a la mesa para comer, de tal manera que la persona podía reclinarse y acomodarse en el seno de un amigo. (Jn 13:23-25.)


YAHOO RESPUESTAS, EL INFIERNO Y LA PARABOLA DEL HOMBRE RICO Y LÁZARO 
 http://espanol.answers.yahoo.com/question/index?qid=20100927132726AAjgNDh

domingo, 23 de agosto de 2009

¿QUE DICE LA BIBLIA SOBRE LA PALABRA "INFIERNO"?¿POR QUE ENSEÑA QUE ES UN LUGAR FRÍO Y SIN ACTIVIDAD?

Infierno: La palabra “infierno” se halla en muchas traducciones de la Biblia. En los mismos versículos, otras traducciones dicen “el sepulcro”, “el lugar de los muertos”, y así por el estilo. Otras versiones de la Biblia simplemente transcriben las palabras de los idiomas originales que a veces se vierten “infierno”; es decir, las escriben con las letras de nuestro alfabeto, pero dejan las palabras sin traducir. ¿Cuáles son esas palabras? La palabra hebrea she’ohl′ y su equivalente griego hai′des, que no se refieren a la tumba particular de una persona, sino a la sepultura o sepulcro común de la humanidad muerta; también la palabra griega ge′en‧na, que se usa como símbolo de destrucción eterna. Sin embargo, tanto en la cristiandad como en muchas religiones no cristianas se enseña que el infierno es un lugar habitado por demonios y donde los inicuos, después de morir, son castigados (y algunas personas creen que esto se hace con tormento).

¿Cuál es el origen de la enseñanza del fuego del infierno?

En antiguas creencias babilonias y asirias, el “otro mundo [...] se describe como un lugar lleno de horrores, y está presidido por dioses y demonios de gran fortaleza y crueldad” (The Religion of Babylonia and Assyria [La religión de Babilonia y Asiria], Boston, 1898, Morris Jastrow, hijo, pág. 581). Hay evidencia temprana del aspecto ardiente del infierno de la cristiandad en la religión del antiguo Egipto (The Book of the Dead [El libro de los muertos], New Hyde Park, N.Y., 1960, con una introducción de E. A. Wallis Budge, págs. 144, 149, 151, 153, 161). El budismo, que se remonta al siglo VI a. de la E.C., con el tiempo llegó a describir tanto un infierno caliente como uno frío (The Encyclopedia Americana, 1977, tomo 14, pág. 68). Las escenas del infierno pintadas en iglesias católicas de Italia tienen raíces etruscas. (La civiltà etrusca, Milán, 1979, Werner Keller, pág. 389).

Pero las verdaderas raíces de esta doctrina que deshonra a Dios están a mucha más profundidad. Los conceptos demoníacos relacionados con un infierno de tormento difaman a Dios y se originan del principal difamador de Dios (el Diablo, cuyo nombre significa “Difamador”), aquel a quien Jesucristo llamó “el padre de la mentira”. (Juan 8:44.)


¿Qué es realmente el infierno?

TOMADO DE SITIO OFICIAL DE LOS TESTIGOS DE JEHOVÁ:
http://wol.jw.org/es/wol/d/r4/lp-s/2002521?q=infierno&p=par


PRESCINDIENDO de lo que usted se imagine al escuchar la palabra infierno, por lo general evoca la idea de un lugar de castigo donde se paga por los pecados cometidos. Tocante al pecado y su efecto, la Biblia dice: “Por medio de un solo hombre el pecado entró en el mundo, y la muerte mediante el pecado, y así la muerte se extendió a todos los hombres porque todos habían pecado” (Romanos 5:12). Las Escrituras también señalan: “El salario que el pecado paga es muerte” (Romanos 6:23). Dado que el castigo por el pecado es la muerte, la cuestión fundamental que debemos plantearnos para determinar la verdadera naturaleza del infierno es: ¿qué le sucede al ser humano cuando muere?


¿Hay algún tipo de vida después de la muerte? ¿Qué es el infierno y qué clase de gente va a ese lugar? ¿Tienen alguna esperanza las personas que se encuentran allí? La Biblia responde de modo veraz y satisfactorio a estas preguntas.


¿Hay vida después de la muerte?


¿Tenemos algo en nuestro interior, un alma o espíritu, que sobreviva a la muerte del cuerpo? Observe cómo llegó a existir el primer hombre, Adán. En la Biblia leemos: “Jehová Dios procedió a formar al hombre del polvo del suelo y a soplar en sus narices el aliento de vida” (Génesis 2:7). Aunque la respiración lo mantenía vivo, soplar “el aliento de vida” en sus narices implicó mucho más que sencillamente insuflar aire en sus pulmones. Dios proporcionó al cuerpo inerte de Adán la chispa de la vida: “la fuerza de vida”, que está activa en todas las criaturas terrestres (Génesis 6:17; 7:22). La Palabra de Dios llama a esta fuerza vivificante “espíritu” (Santiago 2:26). Dicho espíritu se puede comparar a la corriente eléctrica que activa una máquina o un electrodoméstico de modo que pueda realizar su función. Igual que la corriente nunca adquiere las características del aparato que activa, la fuerza de vida no asume las cualidades de las criaturas a las que anima. No tiene personalidad ni capacidad de pensar.


¿Qué le sucede al espíritu en el momento de la muerte? Salmo 146:4 menciona: “Sale su espíritu, él vuelve a su suelo; en ese día de veras perecen sus pensamientos”. Cuando la persona fallece, su espíritu impersonal no sigue existiendo en otro lugar como criatura espiritual. Más bien, “vuelve al Dios verdadero que lo dio” (Eclesiastés 12:7). Esto significa que toda esperanza de vida futura depende por completo de Dios.


Los antiguos filósofos griegos Sócrates y Platón sostenían que el hombre tiene en su interior un alma inmortal. ¿Qué enseña la Biblia acerca del alma? Génesis 2:7 declara que Adán “vino a ser alma viviente”. No dice que recibiera un alma, sino que toda su persona llegó a ser un alma. Las Escrituras señalan que el alma puede, entre otras cosas, trabajar, tener hambre, ser secuestrada y padecer insomnio (Levítico 23:30; Deuteronomio 12:20; 24:7; Salmo 119:28). En efecto, el ser humano es en sí mismo un alma. Cuando muere alguien, muere un alma (Ezequiel 18:4).


Entonces, ¿en qué condición se encuentran los muertos? Cuando Jehová pronunció sentencia contra Adán, le dijo: “Polvo eres y a polvo volverás” (Génesis 3:19). ¿Dónde estaba Adán antes de que Dios lo formara del polvo de la tierra y le diera la vida? Sencillamente no existía. De modo que cuando murió, volvió a ese estado de inexistencia total. Eclesiastés 9:5, 10 indica claramente en qué condición se encuentran los muertos. Allí leemos: “Los muertos nada saben [...;] no hay obra, ni actividad mental, ni ciencia, ni sabiduría en el sepulcro, adonde te encaminas” (Ediciones Sigal). Según las Escrituras, la muerte es un estado de inexistencia. Los muertos no están conscientes, no piensan ni sienten.


¿Es el tormento eterno, o el sepulcro común?


Puesto que los muertos no están conscientes, el infierno no puede ser un lugar abrasador de tormento donde las personas malvadas sufran después de la muerte. Entonces, ¿qué es el infierno? Para contestar esa pregunta, examinemos lo que le sucedió a Jesús cuando murió. El escritor bíblico Lucas cuenta al respecto: “Su alma no fué dejada en el infierno [Hades], ni su carne vió corrupción” (Hechos 2:31, Reina-Valera, 1909).* ¿Dónde estaba el infierno al que hasta Jesús fue? El apóstol Pablo escribió: “Les transmití [...] que Cristo murió por nuestros pecados según las Escrituras; y que fue enterrado, sí, que ha sido levantado al tercer día según las Escrituras” (1 Corintios 15:3, 4). Así pues, Jesús estuvo en el infierno —el sepulcro—, si bien no permaneció allí porque fue levantado o resucitado.


Job le pidió a Dios que lo protegiera en el infierno


Piense también en el caso de Job, un hombre justo que sufrió mucho. Dado que deseaba salir de la difícil situación en que se hallaba, le rogó a Dios: “¿Quién me dará, que me cubras en el infierno [Seol], y me escondas, hasta que pase tu furor, y me aplaces el tiempo, en que te acuerdes de mí?” (Job 14:13, Scío de San Miguel)


.# Sería totalmente irrazonable pensar que Job deseaba buscar protección en un lugar abrasador. Para él, “el infierno” era simplemente la tumba, donde terminaría su sufrimiento. De modo que el infierno del que habla la Biblia es el sepulcro común de la humanidad, donde van tanto las personas buenas como las malas...


(continuacion) ..¿Es el infierno un símbolo de aniquilación?


¿Pudiera ser el fuego del infierno un símbolo de destrucción absoluta? Las Escrituras hacen distinción entre el Hades, o infierno, y el fuego cuando dicen: “La muerte y el Hades fueron arrojados al lago de fuego”. El “lago” al que alude el texto es simbólico, ya que la muerte y el infierno (Hades) que se arrojan en él no pueden quemarse en sentido literal. “Esto [el lago de fuego] significa la muerte segunda”, es decir, una muerte sin esperanza de resurrección (Revelación [Apocalipsis] 20:14).


El Gehena ardiente simboliza destrucción eterna


El lago de fuego tiene un sentido similar al del “Gehena [infierno, La Biblia de las Américas] de fuego” del que habló Jesús (Mateo 5:22; Marcos 9:47, 48). La palabra Gehena aparece doce veces en las Escrituras Griegas Cristianas y se refiere al valle de Hinón, situado fuera de las murallas de Jerusalén. Cuando Jesús estaba en la Tierra, este valle se empleaba como vertedero de basura “donde se echaban los cadáveres de los delincuentes, los animales muertos y toda clase de inmundicias” (Smith’s Dictionary of the Bible). A fin de eliminar los desperdicios se mantenía el fuego siempre encendido añadiéndole azufre. De modo que Jesús utilizó este valle como símbolo adecuado de destrucción eterna.


Al igual que el Gehena, el lago de fuego simboliza la aniquilación perpetua. El que la muerte y el Hades sean “arrojados” en él significa que serán eliminados cuando la humanidad quede libre del pecado y de la condena a muerte. Quienes pequen deliberadamente y no se arrepientan tendrán su “porción” en dicho lago, es decir, serán aniquilados para siempre (Revelación 21:8). Por otro lado, las personas que se encuentran en el infierno —el sepulcro común de la humanidad— y en la memoria de Dios tienen un maravilloso porvenir.


¡Se vacía el infierno!


Revelación 20:13 dice: “El mar entregó los muertos que había en él, y la muerte y el Hades entregaron los muertos que había en ellos”. Así es, el infierno bíblico quedará vacío. Como prometió Jesús, “viene la hora en que todos los que están en las tumbas conmemorativas oirán su voz [la de Jesús] y saldrán” (Juan 5:28, 29). Aunque hayan desaparecido completamente, millones de personas que están en la memoria de Jehová Dios resucitarán en un paraíso restaurado en la Tierra (Lucas 23:43; Hechos 24:15).


En el nuevo mundo de Dios, los seres humanos resucitados que cumplan con Sus justas leyes no volverán a morir jamás (Isaías 25:8). Jehová “limpiará toda lágrima de sus ojos, y la muerte no será más, ni existirá ya más lamento ni clamor ni dolor”. De hecho, “[l]as cosas anteriores ha[brá]n pasado” (Revelación 21:4). ¡Qué dicha les espera a los que están en el infierno, o “las tumbas conmemorativas”! Sin duda, esto es razón suficiente para que adquiramos más conocimiento de Jehová Dios y su Hijo, Jesucristo (Juan 17:3).
‘Los que están en las tumbas conmemorativas saldrán’


* En la revisión de 1909 de la Reina-Valera, el término griego hái•dēs (Hades) se traduce “infierno” o “infiernos” las diez veces que aparece en las Escrituras Griegas Cristianas. En Lucas 16:19-31 se mencionan tormentos, pero todo el pasaje tiene un sentido simbólico. Véase el capítulo 88 del libro" El hombre más grande de todos los tiempos, editado por los testigos de Jehová."


# El término hebreo sche’óhl (Seol) aparece sesenta y cinco veces en las Escrituras Hebreas. En la revisión de 1909 de la Reina-Valera se traduce “infierno”, “sepulcro”, “sepultura”, “abismo”, “profundo”, “huesa”, “fosa” y “hoyo”.


La Biblia
http://wol.jw.org/es/wol/d/r4/lp-s/2002521?q=infierno&p=par


CITADO EN YAHOO
http://espanol.answers.yahoo.com/question/index?qid=20100416125437AAhGagX


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TORMENTO ETERNO, que significa

En las Escrituras, el tormento ardiente se relaciona con destrucción y muerte. Por ejemplo, en la Septuaginta, traducción al griego de las Escrituras Hebreas, la palabra bá·sa·nos, que se traduce tormento, también se emplea para referirse a castigar con muerte. (Eze 3:20; 32:24, 30.)...

.. De manera similar, el libro de Revelación dice respecto a Babilonia la Grande que “los reyes de la tierra [...] llorarán y se golpearán en desconsuelo por ella, cuando miren el humo del incendio de ella, mientras se quedan de pie lejos, por su temor del tormento [gr. ba·sa·ni·smóu] de ella”. (Rev 18:9, 10.)....
.... En cuanto al significado de ese tormento, un ángel explica un poco más adelante: “Así con lanzamiento veloz será arrojada abajo Babilonia la gran ciudad, y nunca volverá a ser hallada”. (Rev 18:21.)..

Por consiguiente, en esta ocasión el tormento se equipara a destrucción, y en el caso de Babilonia la Grande, su destrucción será eterna. (Compárese con Rev 17:16; 18:8, 15-17, 19.)

Por lo tanto, aquellos a los que se "atormenta para siempre" (una forma del gr. ba·sa·ní·zō) en el lago de fuego sufren de hecho una “muerte segunda” de la que ya no habrá resurrección....
...
... La palabra griega ba·sa·ni·stḗs, afín a las anteriores, se traduce en Mateo 18:34 por “carceleros” (ENP, NM, NVI; compárese con el vs. 30).....
....
.... En buena lógica, entonces, aquellos a quienes se arroja al lago de fuego serán retenidos por la muerte o ‘encarcelados’ en ella durante toda la eternidad..."

Copyright © 2010 Watch Tower Bible and Tract Society of Pennsylvania. Derechos reservados.
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GEHENNA - MAS DETALLES:


El lago de fuego tiene un sentido similar al del “Gehena [infierno, La Biblia de las Américas] de fuego” del que habló Jesús (Mateo 5:22; Marcos 9:47, 48).

La palabra Gehena aparece doce veces en las Escrituras Griegas Cristianas y se refiere al valle de Hinón, situado fuera de las murallas de Jerusalén.

Cuando Jesús estaba en la Tierra, este valle se empleaba como vertedero de basura “donde se echaban los cadáveres de los delincuentes, los animales muertos y toda clase de inmundicias” (Smith’s Dictionary of the Bible). A fin de eliminar los desperdicios se mantenía el fuego siempre encendido añadiéndole azufre.

De modo que Jesús utilizó este valle como símbolo adecuado de destrucción eterna.

Al igual que el Gehena, el LAGO DE FUEGO simboliza la aniquilación perpetua. El que la muerte y el Hades sean “arrojados” en él significa que serán eliminados cuando la humanidad quede libre del pecado y de la condena a muerte. Quienes pequen deliberadamente y no se arrepientan tendrán su “porción” en dicho lago, es decir, serán aniquilados para siempre (Revelación 21:8). Por otro lado, las personas que se encuentran en el infierno —el sepulcro común de la humanidad— y en la memoria de Dios tienen un maravilloso porvenir.

Fuente(s):

Adicionalmente, 5 Biblias traducen "CASTIGAR" en vez de "Atormentar":

2 Pedro 2:9
Reina-Valera 1995 (RVR1995)

9 El Señor sabe librar de tentación a los piadosos,[a] y reservar a los injustos para ser castigados en el día del juicio;

Footnotes:
2 Pedro 2:9 Cf. 1 Co 10.13.

Reina-Valera 1995 (RVR1995) Copyright © 1995 by United Bible Societies
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Nueva Versión Internacional (NVI)

9 Todo esto demuestra que el Señor sabe librar de la *prueba a los que viven como Dios quiere, y reservar a los impíos para castigarlos en el día del juicio.
Nueva Versión Internacional (NVI) Copyright © 1999 by Biblica
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Castilian (CST)

9 Así pues, no cabe duda de que el Señor sabrá librar de la prueba a los que le aman, en tanto que reservará a los injustos para ser castigados el día del juicio.

Castilian (CST) Copyright © 2003 by Biblica
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Biblia en Lenguaje Sencillo (BLS)

9 Esto nos demuestra que Dios sabe solucionar los problemas y dificultades que tienen los que le obedecen, y que también sabe castigar a los que hacen el mal. Y lo hará el día en que juzgue a todos.

Biblia en Lenguaje Sencillo (BLS) Copyright © 2000 by United Bible Societies
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La Biblia de las Américas (LBLA)

9 el Señor, entonces, sabe rescatar de tentación a los piadosos, y reservar a los injustos bajo castigo para el día del juicio,

La Biblia de las Américas (LBLA) Copyright © 1986, 1995, 1997 by The Lockman Foundation

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"GUSANOS SUPERPODEROSOS"


Hay quienes afirman que las palabras de Jesús recogidas en Marcos 9:48 sirven de base para creer en la doctrina del infierno. Allí Jesús habló de cresas (o gusanos) que no mueren y de fuego que no se apaga. Si alguien le preguntara sobre este asunto, ¿qué le respondería?

Ciertas versiones de la Biblia dicen en los versículos 44 y 46 algo muy parecido a lo que dice el versículo 48. En la Traducción del Nuevo Mundo leemos lo siguiente en Marcos 9:47, 48:



“Si tu ojo te hace tropezar, tíralo; mejor te es entrar con un solo ojo en el reino de Dios que con dos ojos ser arrojado al Gehena, donde su cresa no muere y el fuego no se apaga”.

 Algunas personas aseguran que la declaración de Jesús apoya la idea de que las almas de los malvados sufren por toda la eternidad. Por ejemplo, la Sagrada Biblia de la Universidad de Navarra (edición de 1990) dice en una nota:
“Con [estas palabras] se refiere el Señor a los tormentos del infierno. Con frecuencia, el gusano que no muere se ha aplicado a los remordimientos eternos que atormentan a los condenados; y el fuego inextinguible, a la pena de sentido corporal”.

 Sin embargo, comparemos las palabras de Jesús con el último versículo del libro de Isaías 66:24, que dicen:



"Y saldrán, y verán los cadáveres de los hombres que se rebelaron contra mí: porque su gusano nunca morirá, ni su fuego se apagará; y serán abominables á toda carne."


(Reina-Valera 1909)


¿No es evidente que Jesús estaba aludiendo a este versículo? El Comentario Bíblico “San Jerónimo” señala que el profeta estaba hablando de salir “de Jerusalén hacia el vecino valle de Himnón (Gehenna), donde en otros tiempos se practicaron sacrificios humanos (Jr 7,31), y que después se convertiría en el basurero de la ciudad”. Es obvio que el pasaje simbólico de Isaías 66:24 no habla de personas vivas que sufren tortura, sino de cadáveres. Además, según el texto bíblico, ¿quiénes son los que no mueren?....


¡Los gusanos, no los humanos vivos o las almas inmortales.!


Entonces, ¿qué significan las palabras de Jesús?

Observe el comentario que hace sobre Marcos 9:48 la obra católica El Evangelio de Marcos. Análisis lingüístico y comentario exegético, volumen II: “[La] frase [está] tomada de Isaías (66,24). El profeta expone los dos modos como suelen destruirse los cadáveres: la putrefacción y la cremación [...]. La yuxtaposición en el texto de gusanos y fuego refuerza la idea de destrucción [...]. Las dos fuerzas destructoras se describen como permanentes (‘no se apaga, no muere’): no hay manera de escapar de ellas. En la imagen, pues, los que perviven son el gusano y el fuego, no el hombre, y aniquilan todo lo que cae en su poder. No se describe, por tanto, un tormento eterno, sino una destrucción total, que, al impedir la resurrección, equivale a la muerte definitiva”. Y la nota a pie de página añade:



“El [fuego] es, pues, una figura de la aniquilación”.

Esta manera de entender las palabras de Jesús es lógica, y todo el que sabe lo amoroso y justo que es el Dios verdadero debería ser capaz de verlo. Jesús no dijo que los malvados serían atormentados por toda la eternidad, sino que corren el riesgo de sufrir destrucción total sin posibilidad de resurrección. (w08 15/6 pág. 27)


http://wol.jw.org/es/wol/d/r4/lp-s/2008802?q=infierno&p=par


http://es.answers.yahoo.com/question/index;_ylt=AqO0UBCbJLwCjo8YjqTid7Bp.gt.;_ylv=3?qid=20110912114027AAP10T6