ANUNCIO acerca de COOKIES

AVISO SOBRE "COOKIES": Al igual que la mayoría de los sitios en Internet, este sitio emplea "cookies" (galletas informáticas) provistas por Google y otros para prestar sus servicios, personalizar anuncios y analizar el tráfico. Google y otros reciben información sobre tu uso de este sitio web. Si utilizas este sitio, se sobreentiende que aceptas el uso de estas "cookies".
Mostrando entradas con la etiqueta GEHENA. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta GEHENA. Mostrar todas las entradas

sábado, 22 de marzo de 2014

PALABRA ALMA EN LA BIBLIA

La Biblia muestra que los humanos "SOMOS ALMAS".

En Génesis 2:7 encontramos lo siguiente:

Reina Valera Gómez
Formó, pues, Jehová Dios al hombre del polvo de la tierra, y sopló en su nariz aliento de vida; y fue el hombre un alma viviente.

Reina Valera 1909
Formó, pues, Jehová Dios al hombre del polvo de la tierra, y alentó en su nariz soplo de vida; y fué el hombre en alma viviente.

La Nueva Biblia de los Hispanos
Entonces el SEÑOR Dios formó al hombre del polvo de la tierra, y sopló en su nariz el aliento de vida, y fue el hombre un ser viviente.

No dice la Biblia que Dios le "DIO" un alma, sino que "FUE" "LLEGÓ A SER" un alma o ser viviente.

(En inglés, la Biblia King James, Rey Jacobo, usa la palabra "BECAME", que significa tornarse, "LLEGAR A SER".



“Alma” y “espíritu”: ¿qué significan realmente estas palabras?

CUANDO oye las palabras alma y espíritu, ¿qué le viene a la mente? Muchas personas creen que estos términos definen algo que los seres humanos llevamos dentro, algo que no muere ni puede verse. Opinan que, cuando fallecemos, esa parte invisible de nosotros se separa del cuerpo y sigue viviendo en algún lugar. Como es una idea muy común, la gente suele sorprenderse al aprender que eso no es lo que la Biblia enseña, ni mucho menos. Entonces, ¿qué son el alma y el espíritu según la Palabra de Dios?

◆ LA PALABRA “ALMA” EN LA BIBLIA

Hablemos primero del alma. Como usted recordará, casi toda la Biblia se escribió originalmente en hebreo y griego. Al referirse al alma, los escritores bíblicos emplearon el término hebreo néfesch y el griego psykjé. En conjunto, los dos aparecen más de ochocientas veces en las Escrituras, y la Traducción del Nuevo Mundo los traduce siempre por “alma”. ¿Cómo se usan en la Biblia las palabras “alma” y “almas”? Se refieren principalmente o básicamente a 1) las personas, 2) los animales o 3) la vida que tienen tanto las personas como los animales. Veamos varios pasajes que muestran estos tres sentidos.

1) PERSONAS.
“En los días de Noé, […] unas pocas personas, es decir, ocho almas, fueron llevadas a salvo a través del agua.” (1 Pedro 3:20.) Aquí está claro que “almas” quiere decir seres humanos: Noé, su esposa, sus tres hijos y sus nueras. Además, en Éxodo 16:16 se dio este mandato a los israelitas: “Recojan [el maná] […] según el número de almas que tenga cada uno de ustedes en su tienda”. En otras palabras, la cantidad de maná dependería del tamaño de la familia. Las palabras “alma” o “almas” también se refieren a personas en pasajes tales como Génesis 46:18, Josué 11:11, Hechos 27:37 y Romanos 13:1.

2) ANIMALES.
En el relato bíblico de la creación leemos: “Dios pasó a decir: ‘Enjambren las aguas un enjambre de almas vivientes, y vuelen criaturas voladoras por encima de la tierra sobre la faz de la expansión de los cielos’. Y Dios pasó a decir: ‘Produzca la tierra almas vivientes según sus géneros, animal doméstico y animal moviente y bestia salvaje de la tierra según su género’. Y llegó a ser así” (Génesis 1:20, 24). A los peces, animales domésticos y animales salvajes se los llama en este pasaje con la misma palabra: “almas”. A las aves y otros animales también se les aplica este término en Génesis 9:10, Levítico 11:46 y Números 31:28.

3) LA VIDA DE LA PERSONA.
A veces, la palabra “alma” se refiere a la vida de alguien. Por ejemplo, Jehová le dijo a Moisés: “Han muerto todos los hombres que buscaban tu alma” (Éxodo 4:19). ¿Qué era lo que buscaban los enemigos de Moisés? Querían quitarle la vida. También leemos que, muchos años antes, cuando Raquel estaba dando a luz a su hijo Benjamín, le fue “saliendo el alma de ella (porque murió)” (Génesis 35:16-19). Entonces, Raquel perdió la vida. Pensemos, además, en estas palabras de Jesús: “Yo soy el pastor excelente; el pastor excelente entrega su alma a favor de las ovejas” (Juan 10:11). Jesús entregó su alma, es decir, su vida, a favor de la humanidad. En todos los anteriores pasajes, la palabra “alma” se refiere claramente a la vida de alguna persona. Encontramos más ejemplos de este sentido del término “alma” en 1 Reyes 17:17-23, Mateo 10:39, Juan 15:13 y Hechos 20:10.

Si continúa estudiando la Palabra de Dios, verá que no hay en ella ni un solo versículo que combine la palabra “alma” con otras como “inmortal” o “eterna”. Por el contrario, las Escrituras muestran que el alma es mortal, que ciertamente muere (Ezequiel 18:4, 20). Eso explica que la Biblia se refiera a un cadáver con la expresión “alma muerta” (Levítico 21:11).
---
NEPESH EN HEBREO, ERUDITOS AMPLIAN SIGNIFICADO:

◆La Sociedad de Publicaciones Judías de América editó una traducción de la Torá —los cinco primeros libros de la Biblia— en 1962.

El jefe de redacción, H. M. Orlinsky, de la universidad Hebrew Union, dijo que la palabra “alma” casi se había eliminado de dicha traducción porque “la palabra hebrea que se trata aquí es ‘nefesch’”.

Añadió que ‘otros traductores habían interpretado que esta significa “alma”, algo completamente inexacto.

La Biblia no dice que tengamos un alma. “Nefesch” es la persona misma, su necesidad de alimentarse, la mismísima sangre de sus venas, su propio ser’. (The New York Times, 12 de octubre de 1962.)
---

MATEO 10:28 dice así:

Sagradas Escrituras (año 1569)
"Y no temáis a los que matan el cuerpo, mas al alma no pueden matar; temed antes a aquel que puede destruir el alma y el cuerpo en el quemadero."

El quemadero, o GEHENNA, era un quemadero permanente de basura, valle del Ge-Hinnom, visible desde el Monte de los Olivos.

El vocablo griego guéenna es el equivalente del hebreo gueh Hinnóm, que significa “valle de Hinón” o, en su forma completa, gueh veneh-Hinnóm, “valle de los hijos de Hinón” (Josué 15:8; 2 Reyes 23:10). Este lugar, conocido hoy como Wadi er-Rababi, es un valle estrecho y profundo situado entre el sur y el suroeste de Jerusalén.

Según el erudito judío David Kimhi, que vivió aproximadamente entre los años 1160 y 1235, el valle se convirtió con el tiempo en un basurero de Jerusalén, el cual se mantenía ardiendo a fin de incinerar los desperdicios. Cualquier cosa que se arrojara allí quedaría reducida a cenizas, es decir, destruida por completo.

Ahora bien, muchos traductores de la Biblia se han tomado la libertad de verter la palabra guéenna como “infierno” (Mateo 5:22, Reina-Valera, 1960). ¿A qué se debe esto? A que relacionan el fuego literal que ardía en aquel valle con la noción pagana de que los malos reciben un castigo ardiente después de morir. Sin embargo, Jesús nunca vinculó el Gehena a un tormento de ningún tipo.

La creencia de que se atormenta a los muertos no está en armonía con la amorosa personalidad de Dios ni con la clara enseñanza bíblica de que “ellos no tienen conciencia de nada en absoluto” (Eclesiastés 9:5, 10).

Jesús empleó el término Gehena para referirse a la destrucción completa que viene del juicio condenatorio de Dios.

En Mateo 10:28 Jesús indicó que habría quienes sufrirían DESTRUCCION ETERNA:

La Biblia no dice que todas las personas que han muerto serán resucitadas, como se infiere del comentario de Jesús cuando habló de “los que han sido considerados dignos de ganar aquel sistema de cosas y la resurrección de entre los muertos”. (Lu 20:35.)


The New International Dictionary of New Testament Theology (edición de C. Brown, 1978, vol. 3, pág. 304) dice: “Mat. 10:28 no enseña que el alma sea potencialmente inmortal, sino que el juicio divino sobre los impenitentes es irreversible”.

Greek-English Lexicon of the New Testament (de W. Bauer, revisión de F. W. Gingrich y F. Danker, 1979, pág. 95) indica que la expresión griega que en Mateo 10:28 se traduce “destruir tanto el alma como el cuerpo en el Gehena” significa “muerte eterna”. Por lo tanto, la persona que va al Gehena sufre destrucción sin la posibilidad de resurrección.

---

1 TESALONICENSES 5:23, Pasaje que menciona las palabras alma, cuerpo, espíritu


¿Qué quiso decir Pablo cuando pidió a Dios que fueran “conservados el espíritu y el alma y el cuerpo de...los hermanos”?

El apóstol se refería al espíritu, el alma y el cuerpo de toda la congregación cristiana, que incluía a los cristianos ungidos de Tesalónica. En vez de pedir simplemente que se conservara la congregación, oró para que se conservara su “espíritu”, o inclinación mental.

También pidió por su “alma” —su vida o existencia— y por su “cuerpo”, es decir, el cuerpo compuesto de cristianos ungidos (1 Cor. 12:12, 13). Este ruego destaca el profundo interés que Pablo sentía por la congregación.

“Y sanos en todo sentido sean conservados el espíritu y el alma y el cuerpo de ustedes de manera exenta de culpa”

Espíritu, el alma y el cuerpo de toda la congregación de Tesalónica.

Oró por

a. Su “espíritu”, o inclinación mental.

b. su “alma” (su vida o existencia) y por su

c. “cuerpo” compuesto de cristianos ungidos

COMPARE CON 1 CORINTIOS 12:12,13:

“Porque así como el cuerpo es uno, pero tiene muchos miembros, aunque son muchos, son un solo cuerpo, así también es el Cristo. Porque, de hecho, por un solo espíritu todos nosotros fuimos bautizados [para formar] un solo cuerpo, seamos judíos o griegos, seamos esclavos o libres, y a todos se nos hizo beber un solo espíritu.”

--
¿A qué se refiere la Biblia en otros versículos cuando habla de "alma" y "espíritu"?

En 1 Tesalonicenses 5:23, CON "ALMA", el apóstol se refiere a la vida, la vida espiritual de la congregación.


FUENTES:

La Biblia.

◆ Sitio oficial de los Testigos de Jehová.(Gratuito)
http://www.jw.org

http://www.jw.org/es/publicaciones/libros/Ense%C3%B1a/Alma-y-esp%C3%ADritu-qu%C3%A9-significan-realmente-estas-palabras/

http://wol.jw.org/es/wol/d/r4/lp-s/2008689?q=CONSERVADOS+ALMA+CUERPO+HERMANOS&p=par

ALMA DESTRUIDA EN GEHENNA
http://wol.jw.org/es/wol/d/r4/lp-s/1200001160?q=destrucci%C3%B3n+eterna+alma&p=par

domingo, 8 de enero de 2012

Gehena un lugar de tormento ardiente, ¿infierno?

¿Es el Gehena un lugar de tormento ardiente?

Temas relacionados:
  • ¿Arderán los malvados en el infierno?
  • ¿Acaba todo con la muerte?
En los Evangelios, Jesús previno a sus discípulos contra sufrir el juicio del Gehena. Obviamente quería que tomaran muy en serio esa advertencia. Pero ¿se refería a un infierno de tormento y castigo eterno? (Mateo 5:22.)


Publicado en La Atalaya  del 1 de abril de 2011
Copyright © 2012 Watch Tower Bible and Tract Society of Pennsylvania. All rights reserved.

Disponible gratuitamente en línea
http://wol.jw.org/es/wol/d/r4/lp-s/2011252
---
Informacion adicional

Mito 2: Las personas malas sufren tormento en el infierno
http://www.jw.org/es/publicaciones/revistas/wp20091101/mito-los-malos-sufren-en-el-infierno/

--

¿Castiga Dios a la gente en el infierno?

http://www.jw.org/es/publicaciones/revistas/wp20121001/castiga-dios-a-la-gente-en-el-infierno/

domingo, 23 de agosto de 2009

¿QUE DICE LA BIBLIA SOBRE LA PALABRA "INFIERNO"?¿POR QUE ENSEÑA QUE ES UN LUGAR FRÍO Y SIN ACTIVIDAD?

Infierno: La palabra “infierno” se halla en muchas traducciones de la Biblia. En los mismos versículos, otras traducciones dicen “el sepulcro”, “el lugar de los muertos”, y así por el estilo. Otras versiones de la Biblia simplemente transcriben las palabras de los idiomas originales que a veces se vierten “infierno”; es decir, las escriben con las letras de nuestro alfabeto, pero dejan las palabras sin traducir. ¿Cuáles son esas palabras? La palabra hebrea she’ohl′ y su equivalente griego hai′des, que no se refieren a la tumba particular de una persona, sino a la sepultura o sepulcro común de la humanidad muerta; también la palabra griega ge′en‧na, que se usa como símbolo de destrucción eterna. Sin embargo, tanto en la cristiandad como en muchas religiones no cristianas se enseña que el infierno es un lugar habitado por demonios y donde los inicuos, después de morir, son castigados (y algunas personas creen que esto se hace con tormento).

¿Cuál es el origen de la enseñanza del fuego del infierno?

En antiguas creencias babilonias y asirias, el “otro mundo [...] se describe como un lugar lleno de horrores, y está presidido por dioses y demonios de gran fortaleza y crueldad” (The Religion of Babylonia and Assyria [La religión de Babilonia y Asiria], Boston, 1898, Morris Jastrow, hijo, pág. 581). Hay evidencia temprana del aspecto ardiente del infierno de la cristiandad en la religión del antiguo Egipto (The Book of the Dead [El libro de los muertos], New Hyde Park, N.Y., 1960, con una introducción de E. A. Wallis Budge, págs. 144, 149, 151, 153, 161). El budismo, que se remonta al siglo VI a. de la E.C., con el tiempo llegó a describir tanto un infierno caliente como uno frío (The Encyclopedia Americana, 1977, tomo 14, pág. 68). Las escenas del infierno pintadas en iglesias católicas de Italia tienen raíces etruscas. (La civiltà etrusca, Milán, 1979, Werner Keller, pág. 389).

Pero las verdaderas raíces de esta doctrina que deshonra a Dios están a mucha más profundidad. Los conceptos demoníacos relacionados con un infierno de tormento difaman a Dios y se originan del principal difamador de Dios (el Diablo, cuyo nombre significa “Difamador”), aquel a quien Jesucristo llamó “el padre de la mentira”. (Juan 8:44.)


¿Qué es realmente el infierno?

TOMADO DE SITIO OFICIAL DE LOS TESTIGOS DE JEHOVÁ:
http://wol.jw.org/es/wol/d/r4/lp-s/2002521?q=infierno&p=par


PRESCINDIENDO de lo que usted se imagine al escuchar la palabra infierno, por lo general evoca la idea de un lugar de castigo donde se paga por los pecados cometidos. Tocante al pecado y su efecto, la Biblia dice: “Por medio de un solo hombre el pecado entró en el mundo, y la muerte mediante el pecado, y así la muerte se extendió a todos los hombres porque todos habían pecado” (Romanos 5:12). Las Escrituras también señalan: “El salario que el pecado paga es muerte” (Romanos 6:23). Dado que el castigo por el pecado es la muerte, la cuestión fundamental que debemos plantearnos para determinar la verdadera naturaleza del infierno es: ¿qué le sucede al ser humano cuando muere?


¿Hay algún tipo de vida después de la muerte? ¿Qué es el infierno y qué clase de gente va a ese lugar? ¿Tienen alguna esperanza las personas que se encuentran allí? La Biblia responde de modo veraz y satisfactorio a estas preguntas.


¿Hay vida después de la muerte?


¿Tenemos algo en nuestro interior, un alma o espíritu, que sobreviva a la muerte del cuerpo? Observe cómo llegó a existir el primer hombre, Adán. En la Biblia leemos: “Jehová Dios procedió a formar al hombre del polvo del suelo y a soplar en sus narices el aliento de vida” (Génesis 2:7). Aunque la respiración lo mantenía vivo, soplar “el aliento de vida” en sus narices implicó mucho más que sencillamente insuflar aire en sus pulmones. Dios proporcionó al cuerpo inerte de Adán la chispa de la vida: “la fuerza de vida”, que está activa en todas las criaturas terrestres (Génesis 6:17; 7:22). La Palabra de Dios llama a esta fuerza vivificante “espíritu” (Santiago 2:26). Dicho espíritu se puede comparar a la corriente eléctrica que activa una máquina o un electrodoméstico de modo que pueda realizar su función. Igual que la corriente nunca adquiere las características del aparato que activa, la fuerza de vida no asume las cualidades de las criaturas a las que anima. No tiene personalidad ni capacidad de pensar.


¿Qué le sucede al espíritu en el momento de la muerte? Salmo 146:4 menciona: “Sale su espíritu, él vuelve a su suelo; en ese día de veras perecen sus pensamientos”. Cuando la persona fallece, su espíritu impersonal no sigue existiendo en otro lugar como criatura espiritual. Más bien, “vuelve al Dios verdadero que lo dio” (Eclesiastés 12:7). Esto significa que toda esperanza de vida futura depende por completo de Dios.


Los antiguos filósofos griegos Sócrates y Platón sostenían que el hombre tiene en su interior un alma inmortal. ¿Qué enseña la Biblia acerca del alma? Génesis 2:7 declara que Adán “vino a ser alma viviente”. No dice que recibiera un alma, sino que toda su persona llegó a ser un alma. Las Escrituras señalan que el alma puede, entre otras cosas, trabajar, tener hambre, ser secuestrada y padecer insomnio (Levítico 23:30; Deuteronomio 12:20; 24:7; Salmo 119:28). En efecto, el ser humano es en sí mismo un alma. Cuando muere alguien, muere un alma (Ezequiel 18:4).


Entonces, ¿en qué condición se encuentran los muertos? Cuando Jehová pronunció sentencia contra Adán, le dijo: “Polvo eres y a polvo volverás” (Génesis 3:19). ¿Dónde estaba Adán antes de que Dios lo formara del polvo de la tierra y le diera la vida? Sencillamente no existía. De modo que cuando murió, volvió a ese estado de inexistencia total. Eclesiastés 9:5, 10 indica claramente en qué condición se encuentran los muertos. Allí leemos: “Los muertos nada saben [...;] no hay obra, ni actividad mental, ni ciencia, ni sabiduría en el sepulcro, adonde te encaminas” (Ediciones Sigal). Según las Escrituras, la muerte es un estado de inexistencia. Los muertos no están conscientes, no piensan ni sienten.


¿Es el tormento eterno, o el sepulcro común?


Puesto que los muertos no están conscientes, el infierno no puede ser un lugar abrasador de tormento donde las personas malvadas sufran después de la muerte. Entonces, ¿qué es el infierno? Para contestar esa pregunta, examinemos lo que le sucedió a Jesús cuando murió. El escritor bíblico Lucas cuenta al respecto: “Su alma no fué dejada en el infierno [Hades], ni su carne vió corrupción” (Hechos 2:31, Reina-Valera, 1909).* ¿Dónde estaba el infierno al que hasta Jesús fue? El apóstol Pablo escribió: “Les transmití [...] que Cristo murió por nuestros pecados según las Escrituras; y que fue enterrado, sí, que ha sido levantado al tercer día según las Escrituras” (1 Corintios 15:3, 4). Así pues, Jesús estuvo en el infierno —el sepulcro—, si bien no permaneció allí porque fue levantado o resucitado.


Job le pidió a Dios que lo protegiera en el infierno


Piense también en el caso de Job, un hombre justo que sufrió mucho. Dado que deseaba salir de la difícil situación en que se hallaba, le rogó a Dios: “¿Quién me dará, que me cubras en el infierno [Seol], y me escondas, hasta que pase tu furor, y me aplaces el tiempo, en que te acuerdes de mí?” (Job 14:13, Scío de San Miguel)


.# Sería totalmente irrazonable pensar que Job deseaba buscar protección en un lugar abrasador. Para él, “el infierno” era simplemente la tumba, donde terminaría su sufrimiento. De modo que el infierno del que habla la Biblia es el sepulcro común de la humanidad, donde van tanto las personas buenas como las malas...


(continuacion) ..¿Es el infierno un símbolo de aniquilación?


¿Pudiera ser el fuego del infierno un símbolo de destrucción absoluta? Las Escrituras hacen distinción entre el Hades, o infierno, y el fuego cuando dicen: “La muerte y el Hades fueron arrojados al lago de fuego”. El “lago” al que alude el texto es simbólico, ya que la muerte y el infierno (Hades) que se arrojan en él no pueden quemarse en sentido literal. “Esto [el lago de fuego] significa la muerte segunda”, es decir, una muerte sin esperanza de resurrección (Revelación [Apocalipsis] 20:14).


El Gehena ardiente simboliza destrucción eterna


El lago de fuego tiene un sentido similar al del “Gehena [infierno, La Biblia de las Américas] de fuego” del que habló Jesús (Mateo 5:22; Marcos 9:47, 48). La palabra Gehena aparece doce veces en las Escrituras Griegas Cristianas y se refiere al valle de Hinón, situado fuera de las murallas de Jerusalén. Cuando Jesús estaba en la Tierra, este valle se empleaba como vertedero de basura “donde se echaban los cadáveres de los delincuentes, los animales muertos y toda clase de inmundicias” (Smith’s Dictionary of the Bible). A fin de eliminar los desperdicios se mantenía el fuego siempre encendido añadiéndole azufre. De modo que Jesús utilizó este valle como símbolo adecuado de destrucción eterna.


Al igual que el Gehena, el lago de fuego simboliza la aniquilación perpetua. El que la muerte y el Hades sean “arrojados” en él significa que serán eliminados cuando la humanidad quede libre del pecado y de la condena a muerte. Quienes pequen deliberadamente y no se arrepientan tendrán su “porción” en dicho lago, es decir, serán aniquilados para siempre (Revelación 21:8). Por otro lado, las personas que se encuentran en el infierno —el sepulcro común de la humanidad— y en la memoria de Dios tienen un maravilloso porvenir.


¡Se vacía el infierno!


Revelación 20:13 dice: “El mar entregó los muertos que había en él, y la muerte y el Hades entregaron los muertos que había en ellos”. Así es, el infierno bíblico quedará vacío. Como prometió Jesús, “viene la hora en que todos los que están en las tumbas conmemorativas oirán su voz [la de Jesús] y saldrán” (Juan 5:28, 29). Aunque hayan desaparecido completamente, millones de personas que están en la memoria de Jehová Dios resucitarán en un paraíso restaurado en la Tierra (Lucas 23:43; Hechos 24:15).


En el nuevo mundo de Dios, los seres humanos resucitados que cumplan con Sus justas leyes no volverán a morir jamás (Isaías 25:8). Jehová “limpiará toda lágrima de sus ojos, y la muerte no será más, ni existirá ya más lamento ni clamor ni dolor”. De hecho, “[l]as cosas anteriores ha[brá]n pasado” (Revelación 21:4). ¡Qué dicha les espera a los que están en el infierno, o “las tumbas conmemorativas”! Sin duda, esto es razón suficiente para que adquiramos más conocimiento de Jehová Dios y su Hijo, Jesucristo (Juan 17:3).
‘Los que están en las tumbas conmemorativas saldrán’


* En la revisión de 1909 de la Reina-Valera, el término griego hái•dēs (Hades) se traduce “infierno” o “infiernos” las diez veces que aparece en las Escrituras Griegas Cristianas. En Lucas 16:19-31 se mencionan tormentos, pero todo el pasaje tiene un sentido simbólico. Véase el capítulo 88 del libro" El hombre más grande de todos los tiempos, editado por los testigos de Jehová."


# El término hebreo sche’óhl (Seol) aparece sesenta y cinco veces en las Escrituras Hebreas. En la revisión de 1909 de la Reina-Valera se traduce “infierno”, “sepulcro”, “sepultura”, “abismo”, “profundo”, “huesa”, “fosa” y “hoyo”.


La Biblia
http://wol.jw.org/es/wol/d/r4/lp-s/2002521?q=infierno&p=par


CITADO EN YAHOO
http://espanol.answers.yahoo.com/question/index?qid=20100416125437AAhGagX


------------

TORMENTO ETERNO, que significa

En las Escrituras, el tormento ardiente se relaciona con destrucción y muerte. Por ejemplo, en la Septuaginta, traducción al griego de las Escrituras Hebreas, la palabra bá·sa·nos, que se traduce tormento, también se emplea para referirse a castigar con muerte. (Eze 3:20; 32:24, 30.)...

.. De manera similar, el libro de Revelación dice respecto a Babilonia la Grande que “los reyes de la tierra [...] llorarán y se golpearán en desconsuelo por ella, cuando miren el humo del incendio de ella, mientras se quedan de pie lejos, por su temor del tormento [gr. ba·sa·ni·smóu] de ella”. (Rev 18:9, 10.)....
.... En cuanto al significado de ese tormento, un ángel explica un poco más adelante: “Así con lanzamiento veloz será arrojada abajo Babilonia la gran ciudad, y nunca volverá a ser hallada”. (Rev 18:21.)..

Por consiguiente, en esta ocasión el tormento se equipara a destrucción, y en el caso de Babilonia la Grande, su destrucción será eterna. (Compárese con Rev 17:16; 18:8, 15-17, 19.)

Por lo tanto, aquellos a los que se "atormenta para siempre" (una forma del gr. ba·sa·ní·zō) en el lago de fuego sufren de hecho una “muerte segunda” de la que ya no habrá resurrección....
...
... La palabra griega ba·sa·ni·stḗs, afín a las anteriores, se traduce en Mateo 18:34 por “carceleros” (ENP, NM, NVI; compárese con el vs. 30).....
....
.... En buena lógica, entonces, aquellos a quienes se arroja al lago de fuego serán retenidos por la muerte o ‘encarcelados’ en ella durante toda la eternidad..."

Copyright © 2010 Watch Tower Bible and Tract Society of Pennsylvania. Derechos reservados.
----------
GEHENNA - MAS DETALLES:


El lago de fuego tiene un sentido similar al del “Gehena [infierno, La Biblia de las Américas] de fuego” del que habló Jesús (Mateo 5:22; Marcos 9:47, 48).

La palabra Gehena aparece doce veces en las Escrituras Griegas Cristianas y se refiere al valle de Hinón, situado fuera de las murallas de Jerusalén.

Cuando Jesús estaba en la Tierra, este valle se empleaba como vertedero de basura “donde se echaban los cadáveres de los delincuentes, los animales muertos y toda clase de inmundicias” (Smith’s Dictionary of the Bible). A fin de eliminar los desperdicios se mantenía el fuego siempre encendido añadiéndole azufre.

De modo que Jesús utilizó este valle como símbolo adecuado de destrucción eterna.

Al igual que el Gehena, el LAGO DE FUEGO simboliza la aniquilación perpetua. El que la muerte y el Hades sean “arrojados” en él significa que serán eliminados cuando la humanidad quede libre del pecado y de la condena a muerte. Quienes pequen deliberadamente y no se arrepientan tendrán su “porción” en dicho lago, es decir, serán aniquilados para siempre (Revelación 21:8). Por otro lado, las personas que se encuentran en el infierno —el sepulcro común de la humanidad— y en la memoria de Dios tienen un maravilloso porvenir.

Fuente(s):

Adicionalmente, 5 Biblias traducen "CASTIGAR" en vez de "Atormentar":

2 Pedro 2:9
Reina-Valera 1995 (RVR1995)

9 El Señor sabe librar de tentación a los piadosos,[a] y reservar a los injustos para ser castigados en el día del juicio;

Footnotes:
2 Pedro 2:9 Cf. 1 Co 10.13.

Reina-Valera 1995 (RVR1995) Copyright © 1995 by United Bible Societies
---
Nueva Versión Internacional (NVI)

9 Todo esto demuestra que el Señor sabe librar de la *prueba a los que viven como Dios quiere, y reservar a los impíos para castigarlos en el día del juicio.
Nueva Versión Internacional (NVI) Copyright © 1999 by Biblica
---
Castilian (CST)

9 Así pues, no cabe duda de que el Señor sabrá librar de la prueba a los que le aman, en tanto que reservará a los injustos para ser castigados el día del juicio.

Castilian (CST) Copyright © 2003 by Biblica
---
Biblia en Lenguaje Sencillo (BLS)

9 Esto nos demuestra que Dios sabe solucionar los problemas y dificultades que tienen los que le obedecen, y que también sabe castigar a los que hacen el mal. Y lo hará el día en que juzgue a todos.

Biblia en Lenguaje Sencillo (BLS) Copyright © 2000 by United Bible Societies
---

La Biblia de las Américas (LBLA)

9 el Señor, entonces, sabe rescatar de tentación a los piadosos, y reservar a los injustos bajo castigo para el día del juicio,

La Biblia de las Américas (LBLA) Copyright © 1986, 1995, 1997 by The Lockman Foundation

------


"GUSANOS SUPERPODEROSOS"


Hay quienes afirman que las palabras de Jesús recogidas en Marcos 9:48 sirven de base para creer en la doctrina del infierno. Allí Jesús habló de cresas (o gusanos) que no mueren y de fuego que no se apaga. Si alguien le preguntara sobre este asunto, ¿qué le respondería?

Ciertas versiones de la Biblia dicen en los versículos 44 y 46 algo muy parecido a lo que dice el versículo 48. En la Traducción del Nuevo Mundo leemos lo siguiente en Marcos 9:47, 48:



“Si tu ojo te hace tropezar, tíralo; mejor te es entrar con un solo ojo en el reino de Dios que con dos ojos ser arrojado al Gehena, donde su cresa no muere y el fuego no se apaga”.

 Algunas personas aseguran que la declaración de Jesús apoya la idea de que las almas de los malvados sufren por toda la eternidad. Por ejemplo, la Sagrada Biblia de la Universidad de Navarra (edición de 1990) dice en una nota:
“Con [estas palabras] se refiere el Señor a los tormentos del infierno. Con frecuencia, el gusano que no muere se ha aplicado a los remordimientos eternos que atormentan a los condenados; y el fuego inextinguible, a la pena de sentido corporal”.

 Sin embargo, comparemos las palabras de Jesús con el último versículo del libro de Isaías 66:24, que dicen:



"Y saldrán, y verán los cadáveres de los hombres que se rebelaron contra mí: porque su gusano nunca morirá, ni su fuego se apagará; y serán abominables á toda carne."


(Reina-Valera 1909)


¿No es evidente que Jesús estaba aludiendo a este versículo? El Comentario Bíblico “San Jerónimo” señala que el profeta estaba hablando de salir “de Jerusalén hacia el vecino valle de Himnón (Gehenna), donde en otros tiempos se practicaron sacrificios humanos (Jr 7,31), y que después se convertiría en el basurero de la ciudad”. Es obvio que el pasaje simbólico de Isaías 66:24 no habla de personas vivas que sufren tortura, sino de cadáveres. Además, según el texto bíblico, ¿quiénes son los que no mueren?....


¡Los gusanos, no los humanos vivos o las almas inmortales.!


Entonces, ¿qué significan las palabras de Jesús?

Observe el comentario que hace sobre Marcos 9:48 la obra católica El Evangelio de Marcos. Análisis lingüístico y comentario exegético, volumen II: “[La] frase [está] tomada de Isaías (66,24). El profeta expone los dos modos como suelen destruirse los cadáveres: la putrefacción y la cremación [...]. La yuxtaposición en el texto de gusanos y fuego refuerza la idea de destrucción [...]. Las dos fuerzas destructoras se describen como permanentes (‘no se apaga, no muere’): no hay manera de escapar de ellas. En la imagen, pues, los que perviven son el gusano y el fuego, no el hombre, y aniquilan todo lo que cae en su poder. No se describe, por tanto, un tormento eterno, sino una destrucción total, que, al impedir la resurrección, equivale a la muerte definitiva”. Y la nota a pie de página añade:



“El [fuego] es, pues, una figura de la aniquilación”.

Esta manera de entender las palabras de Jesús es lógica, y todo el que sabe lo amoroso y justo que es el Dios verdadero debería ser capaz de verlo. Jesús no dijo que los malvados serían atormentados por toda la eternidad, sino que corren el riesgo de sufrir destrucción total sin posibilidad de resurrección. (w08 15/6 pág. 27)


http://wol.jw.org/es/wol/d/r4/lp-s/2008802?q=infierno&p=par


http://es.answers.yahoo.com/question/index;_ylt=AqO0UBCbJLwCjo8YjqTid7Bp.gt.;_ylv=3?qid=20110912114027AAP10T6