¿Cómo puedo vencer mi adicción a la pornografía?
Lo que puedes hacer
Comprende lo que hay detrás de la pornografía. En realidad, la pornografía degrada las relaciones sexuales, algo que Dios creó con un propósito muy digno.
Comprender este hecho te ayudará a odiar lo que es malo (Salmo 97:10).
Piensa en las consecuencias. La
pornografía degrada a quienes aparecen en ella y también a quienes la
ven. La Biblia afirma con toda razón que la persona inteligente “
ha visto la calamidad [o el peligro] y procede a ocultarse
” (
Proverbios 22:3).
Toma una decisión firme. Haz como el fiel Job, quien dijo: “
Hice un pacto solemne con mis ojos: no mirar con deseo a una muchacha
” (
Job 31:1,
La Palabra de Dios para Todos). ¿Hay algún “pacto solemne”, o compromiso, que puedas hacer tú? Aquí te damos varias recomendaciones:
- No entrar en Internet si estás a solas.
- Cerrar al instante cualquier página o anuncio donde aparezcan imágenes eróticas.
- Hablar con un amigo maduro si llegas a recaer.
Menciona el asunto en tus oraciones. Un escritor de los Salmos le pidió a Jehová Dios: “
Haz que mis ojos pasen adelante para que no vean lo que es inútil
” (
Salmo 119:37). Dios quiere ayudarte, y si le
oras, te dará las fuerzas que necesitas (
Filipenses 4:13).
Cuéntaselo a alguien. Algo que también te ayudará a superar el problema es hablar con un amigo maduro (
Proverbios 17:17).
Recuerda:
cada vez que te niegas a ver imágenes eróticas, ganas una batalla. Menciona
estas victorias en tus oraciones y dale gracias a Jehová Dios por
haberte ayudado. Piensa en la alegría que le darás si evitas la
pornografía (
Proverbios 27:11).
La pornografía te ata cada vez más: cuanto más veas, más difícil te será dejarla
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La pornografía tiene graves repercusiones en el comportamiento sexual de
la gente, así como en su visión del sexo. Los investigadores de la
National Foundation for Family Research and Education (Fundación
nacional para la investigación y educación de la familia) concluyeron
que “quienes están expuestos a la pornografía tienen más probabilidades
de desarrollar tendencias sexuales anormales”. Según el informe de la
mencionada fundación, “el mito de la violación —según el cual los
violadores son personas normales y las mujeres son las culpables de que
las violen y disfrutan con ello— es muy común entre los hombres que
consumen habitualmente pornografía”.
Algunos investigadores afirman que la constante contemplación de
material pornográfico puede inhibir el deseo del individuo de mantener
relaciones sexuales con su cónyuge e impedir que estas le satisfagan.
El doctor Victor Cline, especialista en el tratamiento de sexoadictos,
ha observado que esta adicción suele evolucionar siempre de la misma
forma. Si no se le pone freno, lo que comienza de manera accidental
conduce con el tiempo a pornografía cada vez más dura y aberrante, lo
cual a veces lleva a una conducta sexual anormal. Y los estudiosos del
comportamiento humano concuerdan con esta teoría. El doctor Cline
informa que “así pueden surgir distintos tipos de desviación sexual
[...,] que ni un abrumador sentimiento de culpa logra corregir”. Con el
tiempo, el adicto quizá intente hacer realidad sus fantasías inmorales
inspiradas en la pornografía, con consecuencias devastadoras.
La adicción al sexo se produce de forma gradual e inadvertida, sostiene
Cline. “Como el cáncer —añade—, sigue creciendo y esparciéndose. Casi
nunca se detiene, y también es muy difícil de tratar y curar. Con
frecuencia, el adicto niega su problema o no quiere hacerle frente, lo
cual casi siempre termina en desavenencias maritales, a veces el
divorcio, y en ocasiones, la ruptura de otras amistades íntimas.”
Cómo perjudica a los jóvenes
Algunos investigadores sostienen que la exposición a la pornografía puede afectar el desarrollo normal del cerebro del niño
Las estadísticas muestran que los mayores consumidores de pornografía
son muchachos de entre 12 y 17 años. De hecho, para muchos, esta es su
principal fuente de educación sexual, lo cual tiene alarmantes
repercusiones. Un informe señala: “En el mundo de la pornografía no hay
adolescentes embarazadas ni enfermedades de transmisión sexual como el
sida, lo que induce a pensar erróneamente que los actos presenciados
no acarrean consecuencias negativas”.
Según algunos investigadores, la exposición a la pornografía también
puede afectar el desarrollo normal del cerebro del niño. La doctora
Judith Reisman, presidenta del Institute for Media Education (Instituto
de educación periodística), concluye: “De acuerdo con ciertas
observaciones de índole neurológica, la respuesta instintiva del cerebro
a las imágenes y sonidos eróticos indica que la contemplación de
pornografía es un suceso significativo desde el punto de vista biológico
que anula el consentimiento informado, y que es PERNICIOSO para la
mente influenciable de los niños, pues hace peligrar su comprensión de
la realidad y, como consecuencia, su salud física y mental, su bienestar
y su búsqueda de la felicidad”.
Cómo repercute en las relaciones afectivas
La pornografía moldea la actitud y el comportamiento de las personas.
Los mensajes que transmite resultan tentadores, principalmente porque
son pura fantasía, y como tales, son más atractivos que la realidad.
“Quienes ven pornografía tienen expectativas poco realistas, por lo que
suelen arruinar sus relaciones”, observa un informe.
Esta adicción puede destruir la confianza y la sinceridad, cualidades
indispensables en un matrimonio. Puesto que la pornografía suele verse
en secreto, quien lo hace se ve obligado a mentir a su pareja. Cuando
esta se entera, se siente traicionada y se pregunta por qué su cónyuge
ya no la encuentra atractiva.
El mensaje de la pornografía:"
Tener relaciones sexuales con cualquiera,
cuando sea y como sea, y en cualquier circunstancia, está bien y
no acarrea malas consecuencias."
El punto de vista bíblico:
"
“Que el matrimonio sea honorable entre todos, y el lecho conyugal sea
sin contaminación, porque Dios juzgará a los fornicadores y a los
adúlteros.”" (Hebreos 13:4.)
"“El que practica la fornicación peca contra su propio cuerpo.”" (1 Corintios 6:18; véase también Romanos 1:26, 27.)
Fuentes:
http://www.jw.org/es/ense%C3%B1anzas-b%C3%ADblicas/familias/j%C3%B3venes/preguntan/evitar-pornograf%C3%ADa/
http://wol.jw.org/es/wol/d/r4/lp-s/102003523?q=pornograf%C3%ADa&p=par
http://espanol.answers.yahoo.com/question/index;_ylt=AsQbdRbREvfOp03GQEzSyy3ZEQx.;_ylv=3?qid=20120708173658AAZgIEG