ANUNCIO acerca de COOKIES

NOTA: Este sitio emplea cookies de Google y otros para prestar sus servicios, personalizar anuncios y analizar el tráfico. Google y otros reciben información sobre tu uso de este sitio web. Si utilizas este sitio web, se sobreentiende que aceptas el uso de cookies.

domingo, 17 de noviembre de 2013

¿VIDA ETERNA PARA LAS PERSONAS MALAS?

=
http://www.jw.org/es/publicaciones/libros/Ense%C3%B1a/D%C3%B3nde-est%C3%A1n-los-muertos/

Según Jesús:

1) Hay una puerta ANGOSTA y POCOS pasan por ella.
2) Hay un camino ANGOSTO y POCOS transitan por él.

(Sermon de la montaña, Mateo capitulo 7)

RESURRECCIÓN:

¿Qué es la resurrección?

La palabra resurrección aparece más de cuarenta veces en las Escrituras Griegas Cristianas. Se traduce de un vocablo griego que significa literalmente “acción de ponerse de pie (levantarse) de nuevo”. La expresión correspondiente en hebreo quiere decir “reanimación de los muertos”. Ahora bien, cuando una persona muere, ¿qué es lo que se resucita? No puede ser el cuerpo, pues este se descompone y vuelve al polvo del suelo. Lo que se resucita no es el mismo cuerpo, sino la misma persona que murió. De modo que la resurrección implica la restauración de la personalidad del individuo: su modo de ser, sus vivencias y todos los detalles que lo caracterizan.

Jehová Dios tiene una memoria perfecta, y para él no es ningún problema recordar la personalidad que tenían quienes han muerto (Isaías 40:26). Como Fuente de la vida, Jehová puede resucitar fácilmente a la misma persona en un nuevo cuerpo recién creado (Salmo 36:9). Además, la Biblia dice que Dios tiene el “anhelo”, el deseo intenso, de resucitar a los muertos (Job 14:14, 15). ¡Cuánto nos alegra que Jehová no solo tenga el poder de devolverle la vida a una persona, sino que además quiera hacerlo!
Jesucristo también desempeña un papel clave en la resurrección de los muertos. Poco más de un año después de haber empezado su ministerio, dijo: “Así como el Padre levanta a los muertos y los vivifica, así el Hijo también vivifica a los que él quiere” (Juan 5:21). ¿Y no es cierto que la experiencia de Lázaro muestra que Jesucristo tiene tanto el poder como el deseo de resucitar a los muertos?

¿Qué puede decirse de la idea de que algo dentro de la persona sobrevive a la muerte? La enseñanza de la resurrección no es compatible con la idea de la inmortalidad del alma o del espíritu. Si algo dentro de nosotros sobreviviera a la muerte, ¿qué necesidad habría de una resurrección? Marta, la hermana de Lázaro, no creía que él iba a continuar existiendo en un mundo espiritual después de morir. Más bien, tenía fe en la resurrección. A la promesa de Jesús: “Tu hermano se levantará”, ella contestó: “Yo sé que se levantará en la resurrección en el último día” (Juan 11:23, 24). Por otra parte, cuando Lázaro resucitó, no contó ninguna experiencia del más allá. Él había estado muerto, y la Biblia dice que los difuntos “no tienen conciencia de nada en absoluto”. Además, agrega: “No hay trabajo ni formación de proyectos ni conocimiento ni sabiduría en el Seol [la sepultura colectiva de la humanidad], el lugar adonde vas” (Eclesiastés 9:5, 10).

De modo que la Biblia enseña que el único remedio para la muerte es la resurrección. Ahora bien, de la innumerable cantidad de personas que han muerto, ¿quiénes resucitarán y dónde vivirán?

¿Quiénes resucitarán?
Cristo dijo: “Viene la hora en que todos los que están en las tumbas conmemorativas oirán su voz [la de Jesús] y saldrán” (Juan 5:28, 29). Esta promesa señala que los que están en las tumbas conmemorativas —es decir, en la memoria de Jehová— serán resucitados. La pregunta que ahora surge es: ¿quiénes, de entre todos los muertos, están realmente en la memoria de Dios en espera de la resurrección?
En el capítulo 11 del libro bíblico de Hebreos se menciona por nombre a hombres y mujeres que sirvieron fielmente a Dios. Tanto ellos como los siervos leales de Dios que han fallecido en años recientes volverán a la vida. ¿Y las personas que no han vivido según los justos requisitos divinos, tal vez por falta de conocimiento? ¿Están ellas en la memoria de Dios también? Sí, muchas de ellas lo están, pues la Biblia promete: “Va a haber resurrección así de justos como de injustos” (Hechos 24:15).

Sin embargo, no todas las personas que han vivido a lo largo de la historia serán resucitadas. “Si voluntariosamente practicamos el pecado después de haber recibido el conocimiento exacto de la verdad —señala la Biblia—, no
 queda ya sacrificio alguno por los pecados, sino que hay cierta horrenda expectación de juicio.” (Hebreos 10:26, 27.) Algunas personas cometieron pecados para los que no hay perdón, por lo que no están en el Hades (la sepultura a la que va toda la humanidad), sino en el Gehena, un lugar que simboliza la destrucción eterna (Mateo 23:33). No obstante, hay que tener cuidado de no especular sobre si cierta persona será resucitada o no. Esa decisión solo le corresponde a Dios. Él sabe quién está en el Hades y quién está en el Gehena. Lo que a nosotros nos corresponde es vivir la vida en conformidad con la voluntad divina.
=

La Biblia

◆ Sitio oficial de los Testigos de Jehová.(Gratuito)
http://www.jw.org

¿DONDE ESTAN LOS MUERTOS?
http://www.jw.org/es/publicaciones/libros/Ense%C3%B1a/D%C3%B3nde-est%C3%A1n-los-muertos/

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada