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jueves, 12 de septiembre de 2013

LA TRANSFIGURACIÓN, ELÍAS Y MOISÉS

La Biblioteca gratuita en línea de los Testigos de Jehová tiene abundancia de respuestas a preguntas de este tipo.

http://wol.jw.org/es/

¿SUBIÓ ELÍAS AL CIELO?

En el libro de 2da de Reyes 18:11 se relata el momento en que el profeta Elías es ascendido a los cielos en un carro de guerra de fuego con caballos de fuego. ¿Qué fue lo que realmente sucedió?

Jesús mismo, mientras estuvo en la Tierra, dijo:

◆ “Ningún hombre ha ascendido al cielo.”—Rev. 1:5; Juan 3:13.

¿A qué “cielos” “fue ascendiendo [Elías] en la tempestad de viento”?

No fue ni a alguna parte lejana del universo físico ni al lugar espiritual en que habitan Dios y sus hijos angélicos (Deuteronomio 4:19; Salmo 11:4; Mateo 6:9; 18:10).

En realidad, Elías ascendió a los cielos atmosféricos (Salmo 78:26; Mateo 6:26).

Parece ser que el carro de fuego lo transportó a través de la atmósfera a otro lugar de la Tierra, donde vivió algún tiempo. De hecho, años después, Elías escribió una carta a Jehoram, el rey de Judá (2 Crónicas 21:1, 12-15).

Elías fue llevado a lo alto en un carro ardiente, pero no al cielo de Dios. Realmente, fue trasladado o transportado a otra asignación en la Tierra.

Vimos que años después Elías, todavía vivo, escribió una carta profética a Joram, rey de Judá. (2 Cró. 21:12) Más tarde Elías murió, así como muere toda la humanidad. Ni él ni Moisés fueron resucitados a vida eterna antes que Cristo, que es “el primogénito de los muertos.”

Durante la transfiguración, mentras Pedro hablaba, se formó una nube y los cubrió con su sombra. Esto fue un símbolo de la presencia invisible de Jehová. (Éxo. 16:10; 1 Rey. 8:10) Luego, en uno de los tres casos en que se oyó la propia voz de Jehová, Él dio su propio testimonio de Mesiazgo de Jesús, diciendo: “Este es mi Hijo, el que ha sido escogido. Escúchenle.”—Luc. 9:35.

Eso fue una visión.

Algunos críticos han tratado de catalogar la transfiguración de simple sueño. Sin embargo, no sería lógico que Pedro, Santiago y Juan hubiesen tenido exactamente el mismo sueño. Jesús mismo usó el término “visión” (Mt 17:9), no sueño. Cristo estaba en realidad allí, aunque Moisés y Elías, muertos mucho tiempo antes, no estaban presentes literalmente. Fueron representados en visión. La palabra griega utilizada para “visión” en Mateo 17:9 es hó·ra·ma, que también se traduce “vista”. (Hch 7:31.) No implica irrealidad, como si los observadores fueran objeto de una ilusión. Tampoco fueron insensibles a lo que ocurría, pues estaban completamente despiertos cuando presenciaron la transfiguración. Realmente veían y oían con sus ojos y oídos literales lo que sucedía en ese momento. (Lu 9:32.)

Cuando se separaba a Moisés y a Elías de Jesús, Pedro, que “no se daba cuenta de lo que decía”, sugirió que se erigiesen tres tiendas, una para Jesús, otra para Moisés y otra para Elías. (Lu 9:33.) Pero mientras el apóstol hablaba, se formó una nube (Lu 9:34), tal vez para simbolizar la presencia de Jehová en la montaña de la transfiguración (como en el caso de la tienda de reunión en el desierto). (Éx 40:34-38.) De la nube se oyó la voz de Jehová: “Este es mi Hijo, el que ha sido escogido. Escúchenle”. (Lu 9:35.) Años más tarde, Pedro identificó la voz celestial de la transfiguración como la de “Dios el Padre”. (2Pe 1:17, 18.) En la transfiguración, Moisés y Elías debieron representar, respectivamente, la Ley y los Profetas, todo lo cual señalaba a Cristo y se cumplía en él. Si bien en el pasado Dios había hablado por medio de los profetas, en esa ocasión indicó que lo haría por medio de su Hijo. (Gál 3:24; Heb 1:1-3.)


Jesús dijo a sus tres apóstoles: “No digan a nadie la visión hasta que el Hijo del hombre sea levantado de entre los muertos”. (Mt 17:9.) Ellos no dijeron a nadie lo que habían visto, al parecer ni siquiera a los otros apóstoles. (Lu 9:36.) Mientras descendían de la montaña, los tres apóstoles hablaban entre sí acerca de lo que quería decir “esto de levantarse de entre los muertos” que Jesús les había comentado. (Mr 9:10.) Una enseñanza religiosa judía común era que Elías debía aparecer antes de la resurrección de los muertos, lo que inauguraría el reinado del Mesías. Por lo tanto, los apóstoles preguntaron: “¿Por qué, pues, dicen los escribas que Elías tiene que venir primero?”. Jesús les aseguró que Elías había venido y ellos comprendieron que hablaba de Juan el Bautista. (Mt 17:10-13.)

Parece ser que la transfiguración tuvo el propósito de fortalecer a Cristo para sus sufrimientos y muerte, y al mismo tiempo también alentó y fortaleció la fe de sus seguidores. Mostró que Jesús tenía la aprobación de Dios y fue una vista por anticipado de su gloria y poder del Reino futuros. Presagiaba la presencia de Cristo, cuando su autoridad real sería completa.

Elías, al morir, fue a la tumba (Sheol). Le aguarda una resurrección, como a Lázaro. (Juan cap. 11)

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La Biblia.

◆ Sitio oficial de los Testigos de Jehová.(Gratuito)
http://www.jw.org



◆ ¿Donde estan los muertos?
 http://www.jw.org/es/publicaciones/libros/Ense%C3%B1a/D%C3%B3nde-est%C3%A1n-los-muertos/


La Atalaya Anunciando el Reino de Jehová 1 de Agosto de 2005.*

*Editada por los Testigos de Jehová.
http://wol.jw.org/es/wol/d/r4/lp-s/1200001307?q=el%C3%ADas&p=par

TRANSFIGURACION
http://wol.jw.org/es/wol/d/r4/lp-s/1200004466?q=transfiguraci%C3%B3n&p=par

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