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lunes, 11 de febrero de 2013

LA BIBLIA Y LA POLIGAMIA

En tiempos precristianos se permitió la poligamia, eso es cierto.
Pero no se recomendó ni se animó a practicarla.

De hecho, se muestra una realidad obvia: celos entre las distintas esposas de un hombre.

Hubo leyes y reglamentos para regularla e impedir abusos en cuanto a la herencia que correspondería a los hijos de cada mujer.

A Salomón (y a todos los reyes) se le advirtió contra multiplicarse esposas.
Deuteronomio 17:17 lee:

"Tampoco debe él multiplicarse esposas, para que no se desvíe su corazón; tampoco debe aumentar mucho para sí plata y oro."

Como Jesús comentó, no fue Adán, sino Dios, quien dijo:

“Por esto el hombre dejará a su padre y a su madre y se adherirá a su esposa, y los dos serán una sola carne”.

Estas palabras muestran sin lugar a dudas que desde el principio la norma de Jehová Dios para el matrimonio ha sido la monogamia. (Mateo 19:4-6; Gé 2:24.)


La ley de Dios es igual para hombres y mujeres.

El adulterio es un pecado contra el cónyugue (ya sea esposo o esposa) y contra Dios.
Además, la fornicación es un pecado contra el propio cuerpo.

Muchas enfermedades de transmisión sexual se evitarían siguiendo las normas de la Biblia.
(Pareja estable mutuamente fiel, por ejemplo.)

La moral judeo-cristiana ensalzó a la mujer.

Jesús siempre trató con respeto a las mujeres. Por ello, se negó a aplicarles las normas y costumbres discriminatorias de los fariseos, e incluso conversó con varias que no eran judías (Mateo 15:22-28; Juan 4:7-9). Asimismo, aceptó a unas cuantas como discípulas (Lucas 10:38-42). Además, con sus enseñanzas las protegió contra el abandono conyugal (Marcos 10:11, 12). E hizo algo que probablemente fuera el paso más revolucionario para su época: incluyó a mujeres en su círculo de amistades más allegadas (Lucas 8:1-3). Dado que Jesús es un fiel reflejo de las cualidades de Dios, manifestó que a los ojos del Creador ambos sexos tienen el mismo valor. De hecho, el don divino del espíritu santo lo recibieron por igual los primeros discípulos y discípulas (Hechos 2:1-4, 17, 18). De esta manera, fueron ungidos para ser reyes y sacerdotes con Cristo en el cielo. Cuando resucitan para cumplir con su cometido, deja de haber distinción de sexo (Gálatas 3:28). Es patente, por lo tanto, que Jehová, el Autor de la Biblia, no discrimina a la mujer.

La Biblia.

Sitio gratuito de enseñanza bíblica
Obras de consulta.
MATRIMONIO Y POLIGAMIA
http://wol.jw.org/es/wol/d/r4/lp-s/1200002912#h=0:0-44:0

BIBLIA NO DISCRIMINA A LA MUJER

http://wol.jw.org/es/wol/d/r4/lp-s/102005806

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