ANUNCIO acerca de COOKIES

NOTA: Este sitio emplea cookies de Google y otros para prestar sus servicios, personalizar anuncios y analizar el tráfico. Google y otros reciben información sobre tu uso de este sitio web. Si utilizas este sitio web, se sobreentiende que aceptas el uso de cookies.

sábado, 21 de mayo de 2011

HÁBITO QUE SE PUEDE SUPERAR

En principio:

Sabemos que a Jehová, Dios, no le agrada que los humanos cedan al impulso, sino más bien que manifiesten el fruto de su espíritu santo, que incluye el autodominio. (Gálatas 5:22, 23; 2 Pedro 1:5,6)

Encontré un artículo sobre el tema, que dice lo siguiente

“La Biblia dice: “Que cada uno de ustedes sepa tomar posesión de su propio vaso en santificación y honra” (1 Tesalonicenses 4:4).

Tratar de satisfacer todo deseo sexual que sintamos sería, en cierto sentido, tan insensato como golpear a alguien cada vez que nos enfadamos.

Quienes ceden al hábito de la masturbación se ven invadidos a menudo por sentimientos de culpa. Sin duda, estar “entristecid[o] de manera piadosa” puede dar el incentivo para superar dicho hábito (2 Corintios 7:11). Pero un sentimiento de culpa excesivo resulta contraproducente, pues puede desanimar tanto que se desees abandonar la lucha (Proverbios 24:10).

En consecuencia, esfuérzate por ver las cosas con equilibrio. Es verdad que la masturbación es una forma de inmundicia que puede ‘esclavizarte a diversos deseos y placeres’ y generar en ti actitudes que te corrompan (Tito 3:3). Sin embargo, no se trata de un tipo de inmoralidad sexual grave, como la fornicación (Efesios 4:19). Por lo tanto, no pienses que has cometido un pecado imperdonable. La clave está en no ceder al impulso y en ‘no abandonar nunca la lucha.”

Pasajes de la Biblia citados:
Gálatas 5:22,23

“22 Por otra parte, el fruto del espíritu es: amor, gozo, paz, gran paciencia, benignidad, bondad, fe, 23 apacibilidad, autodominio.”

2 Pedro 1:5,6
“5 Sí; por esta misma razón, contribuyendo ustedes en respuesta todo esfuerzo solícito, suministren a su fe, virtud; a [su] virtud, conocimiento; 6 a [su] conocimiento, autodominio; a [su] autodominio, aguante; a [su] aguante, devoción piadosa;”


Tito 3:3
3 Porque hasta nosotros en un tiempo éramos insensatos, desobedientes, extraviados, esclavizados a diversos deseos y placeres, ocupados en maldad y envidia, aborrecibles, y nos odiábamos unos a otros.


Publicado en ¡Despertad! de noviembre de 2006

Disponible en línea gratuitamente.
http://es.answers.yahoo.com/question/index?qid=20100620063819AA1GTeU&r
---
PREGUNTAS QUE LOS JOVENES HACEN
http://www.jw.org/es/ense%C3%B1anzas-b%C3%ADblicas/familias/j%C3%B3venes/preguntan/

---

Basado en "Cómo superar ese hábito", disponible en línea en
http://wol.jw.org/es/wol/d/r4/lp-s/102006407

Un joven, al que llamaremos "Luis", reconoce : “Comencé a masturbarme cuando tenía ocho años. Tiempo después aprendí lo que Dios dice de ese asunto. Cada vez que caía en la tentación, me sentía muy mal y pensaba que Jehová nunca podría amar a alguien como yo. Estaba seguro de que no entraría en el nuevo mundo que él promete.”--*

Sabemos que a Jehová, Dios, no le agrada que los humanos cedan al impulso, sino más bien que manifiesten uno de los frutos de su espíritu santo, a saber, el autodominio. (Gálatas 5:22, 23; 2 Pedro 1:5,6)


La Biblia dice: “Que cada uno de ustedes sepa tomar posesión de su propio vaso en santificación y honra” (1 Tesalonicenses 4:4). Tratar de satisfacer todo deseo sexual que sintamos sería, en cierto sentido, tan insensato como golpear a alguien cada vez que nos enfadamos.

Quienes ceden al hábito de la masturbación se ven invadidos a menudo por sentimientos de culpa. Sin duda, estar “entristecid[o] de manera piadosa” puede dar el incentivo para superar dicho hábito (2 Corintios 7:11). Pero un sentimiento de culpa excesivo resulta contraproducente, pues puede desanimar tanto que se desees abandonar la lucha (Proverbios 24:10).

Por otra parte, hay parejas que practican la masturbación mutua. Un inquietante informe del periódico The New York Times revela que “el sexo oral se ha convertido en un tipo de iniciación frecuente a la actividad sexual, pues muchos jóvenes lo consideran menos íntimo y arriesgado que el acto sexual en sí. [...] Además lo ven como un medio de evitar embarazos y conservar la virginidad”.


¿Cómo debería un cristiano ver las relaciones prematrimoniales? ¿Y las supuestas alternativas al coito? ¿Las considera Dios aceptables? ¿Son seguras? ¿De veras conservan la virginidad?..."

PARA PAREJAS QUE NO ESTAN CASADAS, HAZ CLIC AQUI:

http://espanol.answers.yahoo.com/question/index?qid=20100620063819AA1GTeU

Encontrará más información sobre el tema en los capítulos 25 y 26 del libro “Lo que los jóvenes preguntan. Respuestas prácticas”, disponible gratuitamente mediante por los testigos de Jehová.
-----


Decía Luis: "Pero a veces caes en la tentación y, tras cada recaída, te convences de que no tienes remedio y de que eres incapaz de obedecer las justas normas divinas."
Eso mismo opinaba el joven Pedro, quien explica: “Cada vez que recaía, me sentía terriblemente mal. Pensaba que lo que había hecho era imperdonable. Me resultaba difícil orar, y solía empezar diciendo: ‘Jehová, no sé si me vas a escuchar esta vez, pero...’”. Otro joven, llamado Andrés, relata una situación similar: “Me sentía muy hipócrita, y me costaba muchísimo levantarme por las mañanas y afrontar la rutina diaria. Además, se me hacía muy difícil asistir a las reuniones cristianas y participar en el ministerio”.

Si tu situación es parecida a la de Luis, Pedro o Andrés, no te desanimes. Ni eres el único ni eres un caso perdido. Muchos jóvenes y adultos han luchado contra el hábito de la masturbación y han sido capaces de superarlo. Tú también puedes lograrlo.#

Cómo enfrentarse a los sentimientos de culpa

Como ya se ha mencionado, quienes ceden al hábito de la masturbación se ven invadidos a menudo por sentimientos de culpa. Sin duda, estar “entristecid[o] de manera piadosa” puede darte el incentivo que necesitas para superar dicho hábito (2 Corintios 7:11). Pero un sentimiento de culpa excesivo resulta contraproducente, pues puede desanimarte tanto que solo desees abandonar la lucha (Proverbios 24:10).

En consecuencia, esfuérzate por ver las cosas con equilibrio. Es verdad que la masturbación es una forma de inmundicia que puede ‘esclavizarte a diversos deseos y placeres’ y generar en ti actitudes que te corrompan (Tito 3:3). Sin embargo, no se trata de un tipo de inmoralidad sexual grave, como la fornicación (Efesios 4:19). Por lo tanto, no pienses que has cometido un pecado imperdonable. La clave está en no ceder al impulso y en no abandonar nunca la lucha.

Resulta fácil deprimirse después de una recaída. Cuando te ocurra eso, recuerda las palabras de Proverbios 24:16: “Puede que el justo caiga hasta siete veces, y ciertamente se levantará; pero a los inicuos la calamidad los hará tropezar”. Una recaída ocasional no te convierte en una mala persona. Así que no te des por vencido; más bien, analiza qué cosas te llevaron a reincidir y trata de evitarlas.

En lugar de recriminarte una y otra vez, dedica tiempo a meditar en el amor y la misericordia de Dios. El salmista David, que también tuvo sus debilidades, aseguró: “Como un padre muestra misericordia a sus hijos, Jehová ha mostrado misericordia a los que le temen. Pues él mismo conoce bien la formación de nosotros, y se acuerda de que somos polvo” (Salmo 103:13, 14). Jehová tiene en cuenta que somos imperfectos, y está “listo para perdonar” cuando cometemos errores (Salmo 86:5). Pero al mismo tiempo, desea que nos esforcemos por mejorar.
¿Qué pasos prácticos puedes dar para superar el hábito y evitar las recaídas?

La importancia de hablar con alguien

A pesar de la publicidad que se le da al sexo en gran parte del mundo, a mucha gente le resulta difícil hablar sobre este tema de forma digna y seria. Es probable que a ti te dé vergüenza iniciar una conversación de ese tipo incluso con una persona en quien confíes. Un cristiano que se enfrentó al problema de la masturbación durante años hizo el siguiente comentario: “¡Cuánto desearía haber tenido el valor de hablar de ello con alguien cuando era joven! Por muchos años tuve sentimientos de culpa, lo que afectó seriamente mis relaciones con otros y, por encima de todo, con Jehová”.

¿Con quién deberías hablar? Lo mejor sería dirigirte a alguien espiritualmente maduro, si es posible uno de tus padres. Podrías empezar por decir: “Me gustaría hablarte de un problema que me tiene muy preocupado”.

Mario decidió hablar con su padre, que se mostró muy comprensivo e incluso le confesó que él mismo había luchado contra ese hábito cuando era joven. Mario dice: “Su sinceridad y honradez me animaron muchísimo. Llegué a la conclusión de que si él lo había superado, yo también podría. Me impresionó tanto su actitud que me eché a llorar”.

Andrés se armó de valor para hablar del tema con un superintendente cristiano, y se alegra de haberlo hecho.% Él cuenta: “Mientras el anciano me escuchaba, se le llenaron los ojos de lágrimas. Cuando terminé de hablar, me aseguró que Jehová me amaba y que mi problema era muy común. Prometió que estaría pendiente de mi progreso y que me buscaría más información en publicaciones bíblicas. Después de hablar con él, me decidí a seguir en la lucha, aunque sufriera alguna recaída”.

Al igual que Mario y Andrés, tú puedes encontrar ayuda para superar el hábito de la masturbación. Sigue los consejos que se dan en el recuadro “Toma la ofensiva”. ¡Ten la seguridad de que sí puedes ganar la batalla!

* Se han cambiado los nombres


# Aunque los ejemplos mencionados en este artículo son de varones, también hay muchas mujeres que tienen problemas con la masturbación. Por lo tanto, los consejos que se ofrecen son útiles para todos. Ten en cuenta además que aquí se analiza el caso de quien se masturba a sí mismo. El acto de masturbar a otra persona, salvo que sea el propio cónyuge, se incluye en lo que la Biblia llama fornicación, un pecado muy grave a la vista de Dios (consulta el artículo “Los jóvenes preguntan... ¿Tienen algo de malo las relaciones sexuales prematrimoniales?”, publicado en ¡Despertad! del 22 de julio de 2004, págs. 12-14).
http://wol.jw.org/es/wol/d/r4/lp-s/102004524?q=prematrimoniales+j%C3%B3venes&p=par

% En el caso de una joven, quizás prefiera hablar con su madre o con una hermana madura de la congregación.
---
Una recaída no es una derrota


Es muy fácil pensar: “Como he fallado, será mejor que me dé por vencido”. Rechaza esa actitud. No permitas que una recaída ocasional, ni siquiera varias recaídas, se conviertan en una derrota para ti.

Para ilustrarlo: si al subir por una escalera, tropiezas y retrocedes uno o dos escalones, ¿razonarías así: “Tendré que bajar hasta el pie de la escalera y empezar a subirla de nuevo”? ¡Por supuesto que no! Entonces, no apliques este razonamiento ilógico a la lucha contra los malos hábitos.

Cuando se reincide en un mal hábito, se suelen experimentar sentimientos de culpa. Y uno pudiera llevar esos sentimientos a un extremo y concluir que es una mala persona, que es débil de carácter y que no merece nada bueno. No te dejes vencer por ese sentimiento exagerado de culpa, pues te dejaría sin las fuerzas que necesitas para reanudar la batalla. Además, recuerda que el hombre más grande que ha vivido en la Tierra —Jesucristo— vino para redimir a pecadores, no a personas perfectas. Así que, por ahora, ninguno de nosotros hace las cosas a la perfección. (Información tomada de ¡Despertad! del 8 de abril de 1991, páginas 14 y 15.
-----

Ayuda adicional en: Lo que los jóvenes preguntan. Respuestas prácticas

Encontrarás más información sobre cómo superar este y otros temas en los capítulos 25 y 26 del libro Lo que los jóvenes preguntan. Respuestas prácticas, publicado por los testigos de Jehová.

Puedes encontrar más artículos gratuitos con auntos de interés para los jóvenes en
http://www.jw.org/es/ense%C3%B1anzas-b%C3%ADblicas/familias/j%C3%B3venes/
-----

Pasajes de la Biblia citados:
Gálatas 5:22,23
“22 Por otra parte, el fruto del espíritu es: amor, gozo, paz, gran paciencia, benignidad, bondad, fe, 23 apacibilidad, autodominio.”

2 Pedro 1:5,6
“5 Sí; por esta misma razón, contribuyendo ustedes en respuesta todo esfuerzo solícito, suministren a su fe, virtud; a [su] virtud, conocimiento; 6 a [su] conocimiento, autodominio; a [su] autodominio, aguante; a [su] aguante, devoción piadosa;”


Tito 3:3
3 Porque hasta nosotros en un tiempo éramos insensatos, desobedientes, extraviados, esclavizados a diversos deseos y placeres, ocupados en maldad y envidia, aborrecibles, y nos odiábamos unos a otros.


Publicado en ¡Despertad! de noviembre de 2006

Disponible en línea gratuitamente.

http://wol.jw.org/es/wol/d/r4/lp-s/102006407

http://es.answers.yahoo.com/question/index?qid=20100620063819AA1GTeU&r

En la Biblia se habla de Onán, quien, para cumplir la ley vigente, debía casarse con su cuñada viuda, engendrar un hijo y darle sustento material a él y a ella.

 Si de esta unión nacía un hijo, este no sería el fundador de la familia de Onán, por lo que la herencia de primogénito le correspondería a este hijo como heredero de Er; en tanto que si no nacía ningún heredero, Onán obtendría la herencia para sí. Cuando Onán tuvo relaciones con Tamar, “desperdició su semen en la tierra”. Esta frase no puede interpretarse en el sentido de que se masturbara, pues el relato dice que derramó su semen “cuando sí tuvo relaciones con la esposa de su hermano”

Onán aprovechó la situación y egoístamente eligió divertirse. Ese fue el pecado de Onán, del que se deriva la palabra “Onanismo”.

Con el paso de los años el significado ha ido variando y hoy en día es sinónimo de masturbación. Otro eufemismo inapropiado de "masturbación" generado por esta historia es "mal de Onán" (que como hemos visto, no se trató de masturbación).


ONAN
http://wol.jw.org/es/wol/d/r4/lp-s/1200003327

http://es.answers.yahoo.com/question/index?qid=20110718235755AAqRej2

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada